Maldito Murphy

Todo empezó el 28 de noviembre del 2012, cuando, por desgracia, me caí y me quedé completamente en coma. Estuve durante medio año en pausa y no te lo vas a imaginar pero, me ocurrió una cosa que ni te podrías imaginar.

Como te iba diciendo, me ocurrieron unos sucesos inimaginables. Yo no sabía que estaba en coma porque después de la caída, me encontraba en el mismo sitio y momento. No me había dado cuenta de que me había caído, pues seguía haciendo mi camino hacía mi escuela, pero algo no iba bien. Al llegar, mis compañeros estaban inquietos, nerviosos, alegres… Y como te puedes imaginar, no tenía ni idea de porqué. Ya eran las 10 y todos empezaron a correr, unos iban más o menos a 50 km/h, otros se molestaban señalándose con algún tipo de palo muy bien cortado, con diferentes formas… ¡Estaba alucinando! Y lo mejor… ¡Yo también podía hacerlo!
Ya eran las 6 de la tarde y estaba llegando a casa, las casas eran distintas, unas estaban flotando, otras eran muy pequeñas pero muy grandes por dentro… Pero la nuestra ¡Había desaparecido! Había buzón, número de casa, había árboles en el patio, e incluso la lata de Coca-Cola que tiré ayer, aún estaba ahí. Seguí mirando y finalmente encontré un tipo de escalera subterránea que llevaba a mi salón pero era cinco veces más grande o incluso más. Mi madre estaba cocinando, que digo cocinando… ¡Estaba mirando la televisión mientras la comida se hacía sola! Todo era demasiado raro para ser real… Solo deseaba levantarme el día siguiente y volver a la normalidad, pero por desgracia esto no ocurrió. Me desperté y seguía igual, en mi casa subterránea junto a mi familia y esa magia ya me estaba empezando a hartar. Fui a la escuela con la esperanza de que hubiese cambios. Soñaba con que volviesen esas clases en que me dormía de aburrimiento y en las que la magia no existía.
Como te puedes imaginar, eso no ocurrió, las clases eran iguales que las de ayer, por el pasillo se veían los mismos niños corriendo a toda pastilla ¡Estaba más que harto, me quería morir! Mis amigos no eran los mismos, estaban distintos, me miraban raro, todo el mundo era distinto.
Como el día anterior, después de cenar, solo deseaba dormir, olvidarme de todo y volver a pensar que todo eso no es real, pero como el día anterior, pasó lo mismo y el día siguiente me pasó lo mismo, y el siguiente igual, y el otro también, mi pesadilla parecía no acabar nunca.

Finalmente, al cabo de más o menos un mes, aquella rara situación terminó. Tras noches y más noches deseando que acabara, puedo asegurar que existen los universos paralelos y como no… Puedo afirmar que la ley de Murphy es real. Así que ve con cuidado de no caerte, como también de lo que quieras que te suceda.