Mujes sabias, manzanas mágicas.

Todo comienza una fría tarde de invierno, me encontraba en casa de mi abuela, dialogábamos mientras ella recogía la cocina, de momento, observo que guarda en un cacharro de cocina unas manzanas y unos caquis colocando la tapa.
Abuela, le pregunto, ¿por qué guardas la fruta en un cacharro de cocina y no en el frutero?
Ella me responde con otra pregunta: ¿a qué te gusta comerte los caquis antes de que maduren en el árbol de forma natural?
Sí… abuela… no me puedo esperar.
Pues las manzanas poseen la magia de madurar a otras frutas cuando estas se encuentran todas juntitas y tapaditas.
¡¡¡Tengo a la abuela más sabia del mundo!!! Lo sabe todo.
Mis padres en su trabajo, se dedican a acelerar el crecimiento de las plantas. Ellos están a todas horas jugando a ser dioses con ayuda de las respuestas químicas de los organismos vegetales.
Una noche mientras cenábamos, mi madre comenta que les han firmado un proyecto y tienen un nuevo reto.
Yo me intereso y le hago preguntas al respecto, ella me comenta que se trata de inducir la germinación de una especie a la carta, que de normal las plantas tienen un ciclo y es difícil saltarlo y que ahora estamos acostumbrados a comer todo tipo de frutas y verduras fuera de temporada.
El reto consiste en que una planta que tiene una cosecha anual necesitamos que germine más de una vez al año para poder multiplicar dicha cosecha.
Terminamos la cena y mi madre se puso a recoger la cocina. Yo estaba en la mesa de la misma terminando los deberes y mi mirada se situó en un cacharro de cocina, de repente, recordé a mi abuela, recordé que ella maduraba las frutas juntándolas con manzanas.
¡Mamá! Exclamé
La abuela maduraba los caquis juntándolos con manzanas, ¿y si tú haces lo mismo con la nueva especie para que germine antes?
Buena idea, respondió y me explicó que las manzanas desprenden un gas llamado Etileno el cual tras un proceso químico es el encargado de madurar las frutas.
Pasadas unas semanas recibo una llamada de mi madre pidiéndome que me pasase por el laboratorio.
Hola mamá, le digo cuando la veo, ya estoy aquí, ¿qué querías?
Te quiero enseñar una cosa para que me des tu opinión, responde.
Me enseña dos bandejas, una con cultivos de apariencia fuerte y vigorosa junto a otra que no tena nada.
¿Sabes lo que es? Me pregunta, se trata de la prueba que hice con el Etileno (la magia de las manzanas) y a salido perfecta, enhorabuena, tienes madera de científica, investigadora y lo que te propongas.
Esa misma noche recordé a mi abuela, ella sí que era una científica sabia para su tiempo, mira que madurar la fruta con manzanas...