¿Dónde empieza la realidad y dónde acaba la ficción?

Todo el mundo alguna vez en su vida desearía poder tener, o haber tenido, un súper poder. Por ejemplo leer mentes, viajar en el tiempo, ser invisible, ser veloz, poder volar, o bien encontrar una cura para todas las víctimas de un cáncer terminal.

Pero, ¿dónde acaba nuestra imaginación para poder empezar la realidad? Creo que las personas no nos damos cuenta, o no queremos hacerlo, pero estamos rodeados de héroes, que sin querer, nos hacen flotar, vivir y sentir un poco más.

Dime, ¿como le explicas a un niño por qué el cielo es azul? ¿cómo le explicas que la Tierra gira alrededor del Sol? ¿cómo le explicas el paso de oruga a mariposa? ¿cómo le das las gracias al bombero que salvó un edificio entero de una intoxicación? ¿y cuándo te enamoras y vuelas tanto que solo sientes antigravedad? O trata de explicarme la voluntad de un ejército para hacer detonar una bomba que matará a tantas personas, por salvar a tantas otras. ¿Y cuándo se para el tiempo en tu primer beso? Dime, ¿tú también has sentido esa adrenalina cuando tu madre te perseguía alrededor de la mesa? Exacto; acción, reacción. No vuelvas a pegar a tu hermano.

Leer mentes es como mirar a tu mejor amigo a los ojos, y sin pronunciar media palabra, ya sabes que quiere decirte; la complicidad. ¿Y qué me dices de viajar en el tiempo? ¿Acaso no revives tu niñez en los brazos de tu madre? Como cuando un ser querido se recupera de un cáncer en el cual parecía que ya no había vuelta atrás. Como los que no se recuperan, y a cada paso que das sientes pedacitos de esa víctima más dentro de ti. Como el niño que se siente invisible porque en el colegio no lo valoran, pero llega más lejos que el resto; la valentía. O la fuerza que intentan transmitirte para que sigas luchando y soñando, cuando tus sueños se hacen realidad en los brazos de otra persona; el amor.

Recuerdo que de pequeña, cuando hacía frío dibujaba en la ventanilla del coche, y aunque a pesar de que ahora me expliquen que la diferencia de temperatura de la humedad del exterior y la temperatura del interior provocan la condensación, yo siempre pensé que ese era un lienzo en el que debía dibujar, igual que la alegría que sientes cuando aprendes a columpiarte. Descubres que cuanto más te balanceas más impulso coges, y más alto llegas, e imaginas que puedes volar; la inocencia, supongo.

¿Todo esto es ciencia ficción o realidad? Quizás la ciencia forma parte de la realidad y juntas hacen magia, hacen vida. Lo que está claro es que quien no siente un poco de esta magia, no vive. ¿Cuántos muertos hay en vida y cuántos muertos siguen vivos? Donde uno siente y transmite sus frenazos y sus aceleraciones. Pero finalmente, nos arrastra a todos los demás con ello.

Vivimos en un sueño manchado de ciencia mezclada con personas que se expresan por y para emocionarnos, aunque lo hagan sin querer, es como la inercia de un sentimiento, donde uno siente y transmite sus frenazos y sus aceleraciones. Pero finalmente, nos arrastra a todos los demás con ello.