LIBERAD MI CUERPO PARA QUE MI ALMA VIVA

Fecha: día 289, año 17 después de la Revolución Sociológica.
Lugar de expedición: ON-150-AM
Tipo de escrito: Carta
Destinatario: Zeus
Remitente: L2369J


Estimado Zeus:

Vivimos en un mundo que creemos que todo lo puede. La humanidad ha alcanzado un nivel de desarrollo máximo: no hay prácticamente nada que se escape de sus posibilidades. Pero en un mundo donde todo tiene cabida, ya nada tiene sentido.
Los valores del esfuerzo, del sufrimiento, y del sacrificio han desaparecido. Este hueco se ha llevado consigo al mismo tiempo la satisfacción y el orgullo. El trabajo ya no es lo que era: únicamente son las máquinas quienes trabajan; y el dinero está extinto. Ya no existe la competencia.

Este nuevo mundo emergente ha cambiado todo. Aquello antes conocido como La Tierra ha sido bautizado como El Edén. En este mundo idílico, sin embargo, ha aparecido un nuevo trastorno. Aparentemente parece no ser demasiado relevante comparado con otros trastornos de siglos pasados, como el hambre, la guerra y la enfermedad; pero es mucho más peligroso que todos ellos. En general, estas cuestiones no afectaron a todas las personas, sino a las más desfavorecidas. Es por ello que el planeta sobrevivía, porque había personas que quedaron inmunes. Pero ahora, como todos somos iguales, las posibles afecciones afectan a todos. Y es que hay una, únicamente una, pero terrible: la añoranza.
Se ha de admitir que es bastante confuso (e incluso irónico), que en un mundo ideal se eche de menos aquellas cosas que hacían del mismo algo imperfecto. Por ejemplo, ya no existen las religiones: en un mundo tan sofisticado y capacitado es absurdo creer en un dios cuando todo lo tienes ya; y sin embargo existe un vacío moral. Lo mismo que ocurrió con la religión, sucedió con la política. Tampoco existe variedad cultural, porque todas las naciones han acabado formando una única sociedad conjunta. Todas las personas son exactamente idénticas: nacidas en la misma comunidad, bajo la misma cultura, y con iguales recursos y oportunidades. Difieren en pocos aspectos. Hay libertad, pero escasa variedad; absolutismo escondido bajo aparente comunismo.


Todo ha cambiado. Se ha destruido la cultura, la investigación y el estudio: todo se conoce ya. La belleza ha dejado de ser belleza, ya no se la puede considerar arte. La pintura se compone de trazos aleatorios con estética visual. Lo mismo con la música y otros artes: sonidos aleatorios y agradables de escuchar. Sin mensaje. Sin sentimientos.

La añoranza cada vez se hace más presente en el mundo, y está provocando un gran deseo de suicidio porque ya nadie siente estar viviendo realmente. La tasa es realmente alta, cercana al 85%. Cada día más y más personas deciden apagar sus cápsulas y acabar con todo. La imposibilidad de separar el tejido espacio-tiempo, nos impide volver al pasado. El mundo está enfermo. La vida quiere dejar de vivir. La humanidad está muerta en vida.

Si se pudiese volver atrás, antes de la Nueva Era y evitar el colapso del Viejo Mundo, quizás la humanidad hubiera podido sobrevivir un poco más. Los anales hablaban de la autodestrucción del ser humano, previsible entonces, pero imposible de detener: la contaminación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad minaban cada día más la salud del planeta. Un grupo de científicos (Olimpo), bajo su mando, asumió el poder. Ustedes intentaron prolongar artificialmente la vida de las personas, pero ha acabado en fracaso. No los estoy criticando, todos sabemos que el éxito era demasiado improbable. Consideraron únicamente la parte física del ser humano, olvidando su alma, aquella esencia todavía incomprensible, aquella etérea chispa de la humanidad. Hicieron lo mismo que con la pintura: había trazos pintados sin arte y gente viviendo sin vida.
Pero tampoco podemos culpar a aquellas personas misántropas que intentaron curar el planeta. La humanidad estaba destinada a desaparecer de un modo u otro. Simplemente aceleraron su desaparición para intentar salvar el planeta de su enfermedad más grave: la humanidad. ¿Y qué otra forma más perfecta de engañar a la sociedad que mediante la promesa de una vida nueva y perfecta en El Edén? Nos prometieron al mismo tiempo limpiar nuestra conciencia, nos prometieron salvar al planeta. Sin embargo, enfermedad y enfermo han acabado por fusionarse en uno solo. ¿Qué es el único planeta con vida si le arrebatamos precisamente eso?



Estimado Zeus, le ruego que me libere de mi cápsula y acabe con mi sueño inducido. Quiero salir al mundo exterior, prefiero morir asfixiado en la decadente atmósfera terrestre a simplemente pulsar el botón de apagado de mi cápsula. Sabe que no puedo empezar una revolución, la vida fuera de El Edén es insostenible. Usted tiene el poder y el control, ya me ha ganado la partida. Simplemente evite otro suicidio, otra cápsula apagada, no me fuerce a apretar ese botón.


Atentamente,

L2369J