LA JIRAFA SHOPIE

Había una vez una jirafa muy alta muy alta, una jirafa llamada Sophie, Sophie era alta, muy

muy alta, más alta que sus otras hermanas.

Ella jugaba con sus hermanos y comía hojas muy frescas de los arbustos que había por ahí

cerca.

Cuando sus hermanos crecieron ella era la más pequeña de todos y le preguntaba a sus padres

que porque ella no podía ser tan alta como los demás hermanos, sus padres la decían que no

sabían porque era eso y fueron al veterinario, cuando llegaron al veterinario tuvieron que

esperar mucho tiempo para poder ser atendidas.

Cuando el doctor fue a mirar lo que le pasaba a Sophie vio que ella non iba a crecer más

porque dio el estirón muy pronto.

Entonces ella se puso muy triste pero bueno, ser pequeña le gustaba más que ser mayor, ella

podía esconderse en sitios donde sus hermanos no podían.

Ella era feliz, jugaba con sus hermanos y a veces ella sola. Comía la verde hierba de la pradera

que estaba al lado de donde vivía.

Cuando ya no había más comida en la hierba se ponían de comer en os arbustos, y cuando no

había más comida en los arbustos se ponían a comer en los arboles bajos y al final solo

quedaban los arboles altos donde sophie no legaba así que sus padres la tenían que coger la

comida.

Pero hubo un día que los padres de Sophie murieron y a Sophie nadie le podía coger la comida

así que al cabo de unos cuantos días con mucha hambre murió por desnutrición, todos sus

hermanos se reunieron y la dejaron todas las hojas que veían encima suya.

FIN

MORALEJA:

EL ARTE DE SOVREVIVIR ES ESTAR ADAPTADO.