EL NIÑO QUE DESCUBRIÓ LA GRAVEDAD

Érase una vez un niño cuyo nombre era Gravy que era muy curioso. Un día cualquiera, en el colegio, le preguntó a un niño que por qué era tan feo. El niño que era muy grande le pegó un puñetazo. El niño, mientras caía del golpe, se preguntó a sí mismo que por qué caía en dirección al centro de la Tierra y no a la luna, el sol o a cualquier otro sitio. A partir de ese día empezó a experimentar con diferentes objetos. Se dio cuenta de que depende del objeto caía con una velocidad u otra depende del objeto.
Un día tuvo una hipótesis sobre que el núcleo de la tierra atrae a los objetos a diferentes velocidades depende de la densidad, la masa, la forma, etc. del objeto. Esta hipótesis, al cabo de más expediciones, se convirtió en una teoría, Gravy a esta teoría le puso como nombre la teoría de la gravedad. Un día el niño que le pegó a Gravy cuyo nombre era Isaac Newton le quitó la libreta donde tenía todo lo que apuntó Gravy de la ley de la gravedad. Isaac Newton cambió la historia diciendo que le cayó una manzana a la cabeza y que después de eso empezó a experimentar. Isaac Newton después de cambiar la historia fue corriendo hacia la universidad para que puedan convertir la teoría de la gravedad por la ley de la gravedad. Y esta es la historia de cómo Isaac Newton se hizo famoso y recordado como una de las personas más listas del mundo y cómo Gravy, que en realidad fue el que inventó la ley de la gravedad, solo será recordado como una de las muchas personas normales que hay en el mundo, y solo las personas que lean esta historia sabrán lo que en realidad hizo.