Escapar del Tiempo

Tiempo
nombre masculino
1.
Dimensión física que representa la sucesión de estados por los que pasa la materia.
"no hay espacio ni tiempo fuera del límite de tu universo; el tiempo transcurre inexorablemente"


ESCAPAR DEL TIEMPO

Cierro los ojos y los vuelvo a abrir, me masajeo las sienes y los abro una vez más, para de nuevo encontrarme aquí, sentada en mi escritorio con los codos sobre la mesa y una desordenada pila de folios escritos y sin estrenar que esperan a ser escritos. Una vez más, el inmaculado blanco del papel parece reírse de mí, haciéndome daño en los ojos. Es de noche y nadie más está despierto. La única luz de mi cuarto es la de la lámpara de luz cálida en la mesa del escritorio, y puede que probablemente también sea la única luz de la casa. Nuestra casa está apartada de Tokio, junto a una montaña. Me levanto y salgo al balcón a oxigenarme, miro hacia arriba y, a través de mis gafas, veo las estrellas que brillan desde el cielo, y me planteo; ¿por qué se le da tanta importancia a esos puntitos brillantes, cuando solo son bolas de fuego a miles de millones de kilómetros a distancia? Ni siquiera son especiales, nada las diferencia del Sol. ¿Por qué decimos haber dibujado en el cielo si las constelaciones tan solo son historietas aplicadas al cielo nocturno? ¿cielo nocturno?... ni eso, las estrellas siempre están ahí, al contrario que nosotros, nosotros nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos… Somos efímeros en comparación con el universo; un día te sientes vivo y al otro, tienes un pie en la tumba.
Pero, ¿por qué? El tiempo pasa, inexorablemente, eso es inevitable, pero aun así, ¿por qué?, ¿por qué nos empeñamos en detener al transcurso de éste? Porque deseamos la eternidad, la envidiamos, pero, ¿por qué?, ¿qué sentido tiene ser inmortal, vivir para siempre? Estamos cambiando el curso de la naturaleza, desafiando al mismísimo tiempo… cargándonos la lógica.
Cierro los ojos, y miro al cielo de nuevo, intento contar estrellas, aunque sé que no lo conseguiré, mas las estrellas son solo farolillos que flotan en el mar infinito del universo, que solo podemos ver a través de la ventana de la ciencia. ¿Cómo pasa el tiempo? Me pregunto, ¿cuál es su velocidad?, sé que eso no importa mucho ahora, pero, me gustaría poder ver el futuro, ver el tiempo pasar, no como un ser físico, más bien como una sombra que permanece impune y oculta, una sombra que solo observa.
Abro los ojos, todo ante mi desde el imponente edificio, dejo de recordar, me centro en el presente.
No me lo pienso dos veces y salto.
Al vacío.
Caigo.
El viento me roza todo el cuerpo, siento el frío y la adrenalina.
Y cierro los ojos.
Sé que este es mi final, pero ya sé mi destino; escapar del tiempo, de la vida. Sé que cuando ya no esté, seré una sombra oculta en la inmensidad, pero… ¿A dónde iré?
Floto por un instante…
Y finalmente caigo.
Este es mi final…
Oigo gritos
y ya no me puedo arrepentir,
Oigo como corre la gente
sé que mi vida ha sido feliz,
Me acerco al suelo,
Y ya no me puedo arrepentir.
Toco el suelo
Pero ya no siento nada.
Entonces… floto, abro los ojos, la inmensidad está ante mí, la negrura sideral se ilumina con estrellas, nebulosas y planetas en un bello espectáculo. Todo baila armoniosamente. Siento su calor. Pero oigo las voces de la calle en la que murió mi otra vida. Me impulso hacia delante a tal velocidad que las estrellas son borrosas, la velocidad de la luz, hasta un destello… y comprendo que…
Sé dónde estoy, lejos de las garras de la adversidad, fuera de esa masa negra en crecimiento hacia mí, fuera del alcance del tiempo…