MOISES

¿Sabes cómo se siente alguien cuando por fin acepta que se ira? Se siente con fuerzas de aprovechar al máximo el tiempo que le queda junto a la gente que quiere y a la vez se siente derrumbado por dentro, al saber que se va a separar de toda su familia por siempre.

Yo nací en La Habana (Cuba) en el año 1934, más tarde a los 13, me fui a vivir a Los Estados Unidos para hacer el instituto donde hice amigos y estuve allí hasta que me gradué a los 21 años en el año 1955 y luego volví a Cuba a trabajar para El Che Guevara en el Ministerio de Economía en La Habana justo después de la revolución Cubana.
Años más tarde me casé con una mujer (Raquel), decidimos mudarnos a Nueva York, donde nuestros dos hijos, Robert y James nacieron. El mismo día que nos fuimos tuve que ir a la embajada para conseguir el Visado, pero como los dos países habían parado sus relaciones diplomáticas no había ninguna manera de que pudiera ir a Los Estados Unidos, asique fui a diferentes embajadas pero todas me querían sobornar salvo la embajada de Costa Rica, que me la dio legalmente. Después de todo ese lio no nos dejaron llevar nada más a Los Estados Unidos que las maletas con la ropa.
Yo estudié ciencias y también trabajé de profesor en la universidad The city collage of New York porque la ciencia era mi pasión. En mí tiempo libre intentaba viajar con mi familia o pasar tiempo junto a ella pero también investigaba ciertas cosas sobre la naturaleza que al resto de mi familia no les interesaban. A mis cincuenta y dos años, empecé a no sentir nada por las mujeres y si por los hombres pero no estaba muy seguro de ello hasta que me enamore de un señor, no reconocí que era homosexual hasta que pasó un año. Se lo dije a mi mujer y a mis hijos y ese año nos divorciamos. Yo seguí investigando en ciencias y me invitaron a varios certámenes y me nominaron en algunos premios pero cuando se enteraron de que era homosexual, dijeron que había sido una confusión y no me los entregaron, a partir de ese momento me hice más fuerte y ya me daba igual lo que pensaran los demás de mí, yo me quería. Mi padre siempre dijo que quería que una parte de su dinero fuese para los estudios de sus nietos, y así fue, mis dos hijos pudieron pagar la universidad con el dinero que mi padre les dejó y yo hice lo mismo con mis nietas, les deje el dinero que me sobró de mis ahorros.

Empecé a enfermar y me tuvieron que ingresar en una residencia porque yo solo no podía con migo mismo, vendí mi piso en Nueva York para poder pagar la residencia, todas mis medicaciones y a la mujer que me estuvo cuidando, no me quería gastar todos mis ahorros en pagar cosas que no eran tan importantes y además caras como los estudios de mi familia o su salud. No me podía ni levantar de la cama yo solo para ir al cuarto de baño ni para vestirme pero como sabía que no iba a durar mucho más, intenté aprovechar esos últimos meses de mi vida al máximo rodado de gente que me apreciaba tal y como era. Mi hijo Robert fue a visitarme a la residencia poco después de que James lo hiciera pero lo disfruté como nunca antes lo había hecho, dimos paseos por Central Park y por las calles de Nueva York, también contemplamos las estrellas, pedimos deseos y nos contamos cosas que no sabíamos uno del otro, les dije a mis hijos que dejaría de medicarme porque no quería sufrir más y porque sabía que en ese lugar tan lejano lleno de paz, estaría más feliz viendo a mis seres queridos disfrutar porque solo con eso yo ya tenía suficiente. Antes de coger mi vuelo, dejé en dos cuentas bancarias el resto de mis ahorros para los estudios de mis nietas que no pude ver lo mucho que yo hubiese querido. Deseo que Ana y Sara aprovechen al máximo ese pequeño detalle que tuve con ellas y que disfruten de la vida tanto como lo disfruté yo.
Antes de irme le dije a mi hijo Robert que cuando llegara la hora de mi marcha, celebraran una fiesta en mi honor por todo lo feliz que había sido y por todos esos momentos que había pasado junto a mi familia, pero también porque yo quería irme y dejar apartado ese dolor que sentía por mi familia y por mi.
Moises.