Un estudiante peculiar

Hoy, día 4 de mayo de 1985, un estudiante de la universidad científica de San Petesburgo se licencia. Se ha especializado en genética humana, sacando la nota más alta de la clase.
Recién levantado recibió la enhorabuena de sus abuelos, ya que sus padres fallecieron en una explosión trabajando en un laboratorio.
Él alegre se vistió y se acicaló para la entrega de diplomas. Nervioso, decidió ir a la iglesia de buena mañana, como todos los domingos de cada semana, se acercó a la virgen y rezó a sus padres.
Después de estar en la iglesia fue a la universidad. Entró en la sala de actos y mientras pensaba en todo lo que iba ha hacer después de salir de allí se sentó en la silla. Pasaron los minutos y la ceremonia comenzó. El director dijo su nombre:
-Thomas, sal a recibir este diploma, te lo mereces.-dijo con voz grave,
Thomas nervioso recogió el diploma y con las mejillas coloradas de la vergüenza bajó otra vez a su asiento.
Al acabar la ceremonia sus abuelos lo esperaban entusiasmados. Rapidamente Thomas se lanzó a sus mullidos brazos y con gran ímpetu los abrazó hasta quedarse sin fuerzas.
Pasaron los días y Thomas encontró trabajo en una pizzería del pueblo pero su verdadero sueño era tener su propio laboratorio a las afueras de la ciudad.
PASARON LOS AÑOS…
Thomas consiguió suficiente dinero para montar su propio laboratorio gracias al sueldo que cobraba y a la ayuda de sus familiares. Durante esos años su abuela murió de cáncer y el abuelo a causa de la desesperación de lo ocurrido decide suicidarse. A Thomas le quedan secuelas de todo lo sucedido, no vuelve a ser el mismo, sufre ataques de ansiedad, escucha voces en su cabeza y sufre cambios de humor a lo largo de los días.
Tras meses de locura se muda a una pequeña casa en las montañas. Completamente loco, decide montar su propio laboratorio en el sótano de la casa. Día a día va probando combinaciones genéticas con animales: hamsters, palomas, ratas…Un día de esos pican a la puerta, extrañado abre la puerta y se encuentra a una joven chica de piel morena y pelo lacio. La chica con amablemente le dice:
-Soy Sara, encantada de conocerte.
-Bue…bue…buenos días señorita-dijo Thomas balbuceando.
-Buenos días, soy la vecina de alado, acabo de venir de vacaciones y no he podido presentarme antes.
-¡¡¡¡Adiós!!!!!-dijo Thomas enfadado a causa de sus cambios de humor. Cerró la puerta bruscamente y volvió a retomar sus experimentos.
Sara extrañada y un poco enfada por la actitud de Thomas volvió a su casa pensando porque esa reacción del chico.
Día tras día, Thomas se encerraba en el sótano experimentando sin parar. Pasó una semana y seguía ahí sin dormir hasta que finalmente cayó rendido del agotamiento. Era tan profundo el sueño que Sara durante tres días seguidos le estuvo picando a la puerta y no contestó nadie. Finalmente se despertó y rápidamente como si estuviera pensativo empezó a hacer pruebas genéticas pero no con animales sino con su propio cuerpo. Estuvo recogiendo muestras de su ADN y las comparó con el ADN de muchos animales. Pensando, investigando y construyendo fabricó un espectacular invento para fusionar su ADN con el ADN de los animales que él creía que eran los buenos para evolucionar como persona.
Tras muchos intentos fallidos con el invento, llegó el momento de la verdad. Perfeccionó el invento hasta que no tenía fallos. Nervioso e inquieto por saber que pasaría, utilizó el invento y de pronto se escuchó un gran estruendo. El aparato detonó dejando a Thomas inconsciente.
Sara escuchó el estruendo y corrió a ver qué había ocurrido. Al picar a la puerta y comprobar que había un silencio incomodo rompió la ventana, se coló en la casa y fue a buscar rápidamente a Thomas. Al llegar al sótano lo encontró en el suelo lleno de arañazos y heridas graves. Sara cogió a Thomas y lo llevó a su casa, ya que el hospital más cercano estaba a doce horas en coche.
Al llegar a casa Sara vendó las heridas que tenía en el cuerpo curó los arañazos y tumbó a Thomas en la cama. Durante un mes lo cuidó sin parar pero en ese tiempo no despertó
Un día, como otro cualquiera, fue a cambiarle las vendas pero de pronto al colocar el brazo encima de Thomas él despertó. No sabía dónde estaba, se puso muy nervioso y empezó a gritar a Sara. Ella lo calmó como pudo y le hizo diversas preguntas:


- Como te llamas?
- De donde eres?
-De que trabajas?
Thomas se quedó pensando, mirando la nada, no se acordaba de nada, había perdido la memoria y con ella todos sus problemas.
Sara impactada por la situación no se lo creía, pero a medida que pasaban los minutos lo asimiló. Durante un largo tiempo asumió el papel de “madre” y le enseño todo, le explicó quien era y que hacía allí. También le explicó cómo era él antes, y Thomas no se lo quería creer. Pidió perdón por todo.
Durante días, semanas, meses estuvieron juntos y se hicieron más que amigos, al conocerse tan bien empezaron a sentir una atracción el uno hacia el otro. A causa de esta situación que estaba viviendo decidieron mantener una relación estable y comprobar que surgía entre ellos durante ese tiempo.
Después de cuatro años estaban casados y tenían dos hijos, Isabel y Víctor.
Estos dos pequeños se interesaron por la ciencia y gracias al trabajo duro en el campo de sus padres tuvieron una gran educación y pudieron tener un gran trabajo.
FIN.