Nietnie Trebla y la clonación

Querido diario:
Estamos ya a 24 de octubre de 2144, yo soy Nietnie Trebla, aunque todo el mundo me llama Niet. Soy un joven de 24 años, alegre, soñador, egoísta y aspecto algo descuidado. Vivo en Estados Unidos pero mis padres son ambos mexicanos. Tras casi un lustro de estudio, acabo de terminar mi carrera de genética en la universidad de Clemson. Desde pequeño siempre me he interesado por la ciencia y la anatomía humana, cuando me caía y sangraba en la rodilla me quedaba embobado pensando en de donde salía aquel extraño líquido rojo. En definitiva, estoy orgulloso de haber elegido lo que me gusta.

15 de marzo de 2145: llevo ya desde enero trabajando en esta empresa de investigación científica. Esta me trata bien y los compañeros son muy agradables, pero tienen una pega: están obsesionados con la clonación. Hoy mismo hemos obtenido los resultados del experimento que hicimos hace dos meses: insertar un embrión creado mediante células madre en el útero de una hembra y la verdad es que ha sido un éxito. La cría resultante es idéntica a la madre original y aparentemente esta fuerte y sana.

23 de junio de 2156: hoy celebro mi 36 cumpleaños y todo me va bien: tengo mujer, un hijo llamado Jeff y en el trabajo me va todo bien. Aunque seguimos haciendo muchos intentos fallidos de clonación. Vivo en una casa muy amplia en Columbia en el estado de Carolina del sur.

26 de septiembre de 2160: mi hijo ha muerto. Hace 6 meses me decía todo el rato que le dolía el brazo, lo llevamos al médico, pero esos inútiles no pudieron detectar el tumor interno que ha terminado acabando con su vida. He guardado una célula viva suya para clonarlo. Tengo que traerlo de vuelta como sea.

21 de agosto de 2162: mi mujer me ha abandonado, ya no queda nada de esa estúpida y bonita casa del norte de Columbia. Mi padre se murió el año pasado y mi madre se encuentra interna en una residencia de Clemson, donde viví toda mi efímera infancia y fugaz adolescencia. Ahora estoy viviendo en Greenville de alquiler. Hace dos meses me despidieron del trabajo. Ya nada importa, solo quiero devolverle la vida a Jeff.

14 de noviembre de 2163: por fin lo he conseguido. Un clon humano ha conseguido superar el parto y establecer contacto con el mundo exterior. Lo cuidaré en esta casa como mi primer experimento exitoso, uno de muchos. Estoy realizando las investigaciones clandestinamente ya que según la gente la clonación va en contra de la dignidad de las personas. Lo que es para mí una inmensa tontería.

29 de febrero de 2164: finalmente he conseguido devolver la vida a mi hijo, esa vida que le arrebataron de la infancia injusta y fortuitamente. Aunque ya no recuerdo como se llamaba… Creo que estar tanto tiempo encerrado me está trastocando un poco.

24 de enero de 2165: al ver que llevaba mucho tiempo sin salir de casa y no respondía al teléfono la dueña de la casa ha llamado a la policía y han asaltado mi casa robándome mi fórmula de clonación y a mi hijo, y a pesar de ser ilegal clonar no me han llevado a comisaría o a juicio alguno. Ahora que todo el trabajo de mi vida está desbaratado. Necesito encontrar un trabajo para sobrevivir ya que me dan repentinos dolores de cabeza y me siento débil todo el rato. A veces pienso que de un ataque de tos voy a soltar todos mis órganos internos por la boca.

16 de abril de 2165: he encontrado un trabajo como camarero de un bar aquí en Columbia, la capital. Por las noticias no dejan de decir que la EUROPOL ha acusado a Estados Unidos de estar clonando seres humanos y si es cierto tengo la culpa de ello. Lo más probable es que estalle una guerra.

25 de diciembre de 2168: no sé cuánto más durará esta guerra. Hay bombardeos constantes y tuve que dejar atrás mi casa en Columbia sin recoger mis pertenencias. Me encuentro en un campo de refugiados en Oklahoma. Me habría gustado visitar este estado en otras condiciones.

3 de julio de 2203: me acabo de encontrar este diario entre los escombros de la antigua ciudad de Columbia. Yo soy el clon de Niet y me alegra haber encontrado el diario de mi creador. Finalmente ganamos la guerra hace unos años ya que clonábamos a los soldados y ellos se quedaban sin hombres. El invento de Niet ha sido implementado en la vida cotidiana y ha resultado algo innovador, pero creo que se está yendo de las manos: somos demasiados y no cabemos en el país. Espero que la raza humana no se extinga.



SEDEMICRA