CHARLES DARWIN Y SU NUEVA EXISTENCIA

Había una vez, en una cabaña cercana a un pueblo, nació un niño. Su padre era abogado y por desgracia su madre había fallecido al dar a luz a su hijo. Su madre antes de fallecer, le susurró al padre en el oído: “nuestro hijo se llamará Charles Darwin”.
¡Claro! – dijo el padre. Su mujer siempre estaba diciendo de llamar Charles a su hijo. Pero lo que no entendió fue de ponerle de apellido Darwin. John (que era su nombre) fue a preguntarle a que venía ese nombre, claro él no tenía ningún conocimiento acerca de la ciencia, era demasiado tarde su mujer ya había fallecido. Pasaron los años….
Y John empezó a investigar, pero es esa época solo existían los periódicos y revistas. Al cabo de unos meses John averiguó a que se debía ese nombre, procedía del científico Charles Darwin, el científico de la teoría de la evolución. A John todo le cobró sentido, a su mujer, Hanna siempre le había entusiasmado la ciencia. John siempre había creído que estaba un poco loca.
Charles fue creciendo y fue relacionándose con la ciencia el solo por su parte.
Cierto día, su hijo de 5 años invadió su oficina decidido a ayudarle a trabajar porque estaba aburrido y no le quedaban revistar ni periódicos que leer. Su padre, furioso por la intervención, le pidió que se fuera a otro lado a jugar. Viendo que era imposible sacarlo, John pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: “como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie”.
Entonces John calculó que tardaría 10 días en hacerlo, al cabo de unas horas Charles apareció en su oficina con el rompecabezas acabado. John sorprendido, le preguntó que como lo había acabado si nunca había visto un mapa como ese. Charles le respondió: “Papá yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de Isaac Newton.
John se quedó paralizado y le preguntó: “¿Quién es ese?”
Charles le respondió: “Es mi mayor ídolo, de mayor voy a ser como el, el descubrió la gravedad, yo quiero descubrir nuevas cosas.”
El padre furioso le dijo: “¡¡Tú vas a ser abogado, vas a seguir la tradición familiar!!”
Charles le respondió muy enfadado: “A mamá le hubiera gustado que hubiera sido científico”
Al cabo de unos años Charles se hizo mayor y cogió la carrera de científico, y lo mejor era que su padre le apoyó a hacerlo. Charles Darwin se hizo mayor y se convirtió en un famoso científico como quería. Y será recordado hasta la eternidad. Hizo muchos descubrimientos para la ciencia que serán recordados para siempre.