UNA SOLUCIÓN

Las abejas estaban desapareciendo de la Tierra. Llevaban muchos años desapareciendo, hace más de 20 años que un grupo de agricultores franceses se dieron cuenta de este hecho: las abejas abandonaban las colmenas (algo atípico en su comportamiento), los panales aparecían desiertos, tan solo quedaba la abeja reina y algunas cuantas abejas obreras-guardianas, del resto no había señal, ni siquiera sus cadáveres, ni en la colmena ni en los alrededores.
Muchas investigaciones intentaron encontrar la causa de la desaparición y muerte de las abejas, llegando a varias conclusiones. Las abejas estaban desapareciendo a causa de: los monocultivos, el calentamiento global, virus, bacteria, hongos y pesticidas que empezaron a usarse desde esa fecha.
Desde entonces año tras año la desaparición de las abejas va creciendo, igual que la preocupación de las personas, puesto que las abejas realizan la polinización, una labor más importante de lo que se piensan: la polinización es un proceso natural que permite que se fecunden las flores y dar así frutos y semillas. Las abejas son el mayor polinizador del planeta.
Un grupo de investigadores del Laboratorio de Referencia de UE para la salvación de las abejas (EURL) con sede en Ginebra, Suiza, empezaron a estudiar una solución para este grave problema. Ya que la cadena biológica, producción de ozono, oxígeno y alimento de las especies animales dependían de la polinización. Y crearon unos drones.
Unos drones insectos o DIA (dron insecto autónomo) que imitan a las abejas fueron activados. Estos se encargaban de realizan la polinización. Para ello los drones llevan unas cargas electrostáticas, para que el polen se adhiera a sus patas y cuerpo. Además, los drones están programados para visitar flores de una sola especie por un período de tiempo antes de ir a otra especie, esto beneficia a aquellas plantas que requieren polen de la misma especie para su fecundación. Los drones, poseen sensores en las antenas que le sirven para localizar las flores.
Con estos drones, junto con las abejas que todavía existen y resto de insectos que también realizan esta función (abejorros, mariposas, etc.) se ha conseguido mejorar el grave problema que supone la desaparición de las abejas a la espera de solucionarlo.