MI PRIMER DIARIO

Vaya, parece que por aquí está todo muy oscuro. Me presento, mi nombre es… bueno, en realidad todavía no sé cuál es mi nombre, mis papás todavía no lo han decidido, o posiblemente ni sepan que existo. Apenas llevo aquí unos minutos de mi vida y ya me siento muy solo, todavía no he sido capaz de ver, escuchar, oler o sentir nada, y algo me dice que no seré capaz hasta dentro de un tiempo.
Apenas llevo unos días de vida, y creo que me estoy empezando a mover, de repente he notado un temblor alrededor de mí, sí, definitivamente me estoy moviendo. He estado desplazándome durante varios días, unos 5 o 6 calcularía, y he llegado a otro lugar bastante más grande del que estaba. Aquí todo parece más amplio y, sobre todo, más cómodo.
Llevo aquí ya unos días y me he asentado en una especie de saco formado por unas membranas que cubren mi cuerpo de arriba a abajo. La vida aquí es muy aburrida, no puedo hablar ni jugar a nada y me siento muy muy solo, o sola, todavía no tengo bien claro lo que soy, estoy deseando ya empezar a desarrollar mis sentidos.
Habrán pasado ya unas 3 semanas, y hoy he notado algo que ha comenzado a martillear dentro de mí, no sabría explicar la sensación, pero tras esto me he sentido mucho más vivo. Creo que esto es obra de mi corazón, que ha latido por primera vez en el tiempo que llevo vivo. Ahora mismo, este late con fuerza, unas 150 veces por minuto.
Hoy cumplo mi décima semana de vida, y he sido capaz de empezar a moverme libremente. He pegado la primera patada de mi vida, pero al darla me he golpeado contra algo, todavía no sabría decir lo que era, lo que si he de decir es que me he sentido muy libre.
A partir de este punto de mi vida he comenzado a sentir numerosas sensaciones dentro de mí, como si todo en mi interior comenzara a funcionar y desarrollarse. Creo que he comenzado a desarrollar mi primer sentido, el tacto, me he pasado horas y horas tocando mi cara y mi cuerpo, e intentando averiguar lo que se encontraba a mí alrededor, pues todavía carezco del sentido de la vista.
Desde este momento todos los demás sentidos se han ido desarrollando, hoy he acabado de desarrollar el sentido del oído, y he podido escuchar las primeras palabras de la que creo que es mi mamá que retumbaban dentro de mí como si procedieran de menos de un centímetro de distancia, además he estado varias horas escuchando una música que oía a lo lejos, mientras me chupaba mi pulgar, que es lo que podríamos llamar ahora: mi hobbie. Asimismo, este sentido me ha permitido escuchar otros latidos, muy parecidos a los míos, que creo que proceden de mi mamá, sinceramente, esta es una de las cosas que más me tranquiliza estando aquí dentro. Todavía no he podido escuchar la voz de mi papá, pero espero oírla pronto, estoy esperando verlos de una vez por todas.
Ya llevaré unas 20 semanas aquí dentro y todavía no he sido capaz de ver nada, lo que sí que ha pasado durante este tiempo, y lo que me hizo mucha ilusión fue que el otro día, pude oír la voz de mi papá que me estaba contando una historia de no sé qué, a la que no presté mucha atención, pues estaba muy concentrado chupándome el pulgar. Lo que sí que recuerdo es que mencionó por primera vez mi nombre: Noé.
Hoy, hoy por fin ha pasado la cosa que más ansiaba desde que vine al mundo, y es que en mi 26 semana de vida he sido capaz de ver por primera vez. Y me he llevado una grandísima sorpresa y es que tan rápido como he abierto los ojos, he visto un cuerpo muy similar al mío que se encontraba al lado mío, ¡gemelos!, ¡tenía un gemelo!
Las siguientes semanas de mi vida fueron muy tranquilas, pero mucho menos aburridas, pues podía entretenerme con mi nuevo hermanito.
Un día como cualquier otro, ya pasadas las 40 semanas de vida llegó el gran día, de nuestro nacimiento, de repente, ambos vimos una luz que se acercaba a nosotros cada vez más, hasta que noté que unas manos me tiraban hacia fuera fuertemente. Una vez fuera vi por primera vez a mi madre y a mi padre, pero la alegría no duró mucho, pues de repente una mano me pegó y me puse a llorar inmediatamente, vaya bienvenida, pensé con ironía, luego mi mamá me explicó todo y me alegré al saber que estaba perfectamente.
Y así fue como un 16 de febrero de 2017 nací yo, Noé.