JENNER, MUUUUCHAS IDEAS

Nos situamos en un pequeño pueblo de la campiña inglesa de unos 300 habitantes, a finales del siglo XVIII. La gran mayoría de la gente se dedica a la agricultura y a la ganadería. En el pueblo hay una pequeña escuela, grandes explanadas para la cosecha y el cuidado de animales y una panadería.

Es primavera de 1796 y el médico rural, Eduard Jenner, muy conocido en la zona, está preocupado porque hay una epidemia de viruela en el pueblo, una enfermedad que provoca daños en la piel, contagiosa y en muchas ocasiones mortal, pero que si sobrevives ya no la vuelves a padecer. El problema es que muy poca gente estaba sobreviviendo a esa enfermedad.

Todo el mundo acudía a Jenner ya que siempre sabía curar todas las enfermedades, pero esta vez no tenía ni idea.

A medida que pasaba el tiempo más gente se contagiaba y más gente moría.
Tenía que descubrir ya su cura y no solo porque fuera el médico de los alrededores, sino porque tenía miedo de que su mujer, la panadera, y su hijo se contagiaran.
En la escuela de su hijo ya habían muerto dos amigos suyos y tres profesores y por eso Jenner cada vez estaba más preocupado.
De la misma manera, por la panadería de su mujer, pasaba todo el mundo y ella estaba en contacto con todos los habitantes del pueblo, muchos de ellos, con familiares enfermos.

Se fue a caminar por el campo para ver si se le ocurría un remedio para curar la viruela. Tras días pensando se dio cuenta de algo, ya que era muy observador: las recolectoras de leche de las vacas tenían una viruela mucho más leve en las manos y cuando se curaban, nunca se contagiaban de la viruela más grave.
La enfermedad que transmitían las ubres de las vacas se denominaba viruela vacuna. Entonces a Jenner se le ocurrió provocar la infección de la viruela vacuna en personas que no padecían ninguna de las dos, para así protegerles de la viruela más grave.

A los que primero les contó su idea fueron a los profesores de la escuela y a sus vecinos, y así ver si salían algunos voluntarios para inyectarles la viruela vacuna.
Todo el mundo se llevaba las manos a la cabeza y se corrían rumores de que Eduard Jenner estaba loco. Él temía no poder demostrar aquello de lo que cada vez estaba más seguro.

Cuando Jenner ya casi había perdido la esperanza, su jardinero, hombre humilde y sin estudios pero de conversación interesante y que siempre había mantenido una buena amistad con el médico, puso a su propio hijo en manos de Jenner diciéndole:”Si tú crees que esta es la manera de evitar lo peor, actúa cuanto antes para que los demás se convenzan de tu idea que confío en que terminará siendo uno de los mayores descubrimientos de la historia”

Jenner cogió el pus de las heridas de las recolectoras de leche y se lo inyectó al hijo del jardinero. Después de unos días de tensión al ver al niño con las costras en las manos, el hijo del jardinero consiguió pasar la enfermedad y la gente empezó a pedirle a Jenner que les inyectara la viruela vacuna.

Es por eso que el método de inyectar el virus o la bacteria de una enfermedad para protegerse de ella, hoy en día se llama en todo el mundo… VACUNA