La Teoría del Todo

Si estás leyendo este mensaje es porque efectivamente tal y como predijeron muchos de los genios del S.XX, tales como Vi Hart o Zohreh Davoudi, nos encontramos en un mundo virtual cuya existencia desconocíamos. Todo empezó en 2017 con el surgimiento de la Teoría del Todo, en la que Math Sybers exponía que al igual que nuestra capacidad cognitiva ha conducido al ser humano a crear universos virtuales dentro de los ordenadores con el fin de desarrollar la inteligencia artificial, nosotros también podemos ser una digitalización de entes superiores de las que lo desconocemos todo. Criticada al principio por tales ingenuos que en sus inicios criticaron a Dante, Aristóteles e incluso al mismísimo Ptolomeo, pionero de la teoría geocéntrica, decidieron satirizar y dejar en el abandono una teoría que más tarde causaría una auténtica revolución.

Los primeros indicios de que el todo que conocíamos era una invención virtual recaen sobre el físico Edward Mathens, el cual describió, al igual que Pitágoras, que todo está formado por números, más específicamente por una secuencia de binarios con la que pudo llegar a conseguir lo que los alquimistas no pudieron en su tiempo, transformar la madera en oro mediante la reprogramación de las cosas. Una hazaña formidable que ya dio que pensar sobre la composición de los materiales, pero fue más tarde, el 2023, cuando la biología sintética pudo establecer un código universal para leer el genoma de cualquier especie y determinar los genotipos. ¿Impresionante no? ¿Las leyes de la física son imperfectas, podemos predecir y establecer una conducta de las rutas metabólicas, nuestro planeta se regenera, muchas casualidades para no pensar que nos encontramos en un mundo del cual no tenemos el control. Nosotros, artífices de los placeres y desgracias de nuestro planeta y únicos como especie, siendo superados por una inteligencia que no controlábamos. De este modo surgieron muchas de las explicaciones que en el 2017 seguían en la incógnita: los virus eran programas maliciosos; las leyes de la física tuvieron su lógica pero nunca se pudieron aplicar para otros mundos; el mensaje que ahora estás leyendo no es más que una combinación de unos y ceros que dan lugar a ello. Así, toda nuestra existencia se resume a la nada, a un programa de ordenador controlado quizás por aquél mundo de las ideas de Platón o por otros seres que a su vez están controlados por otros creando así un bucle de universos infinitos. Ahora que lo piensas, ¿no es tan descabellada la idea verdad? Es más, seguro que si lo razonas un poco más hasta puede llegar a tener sentido.

Ante la nueva ideología impuesta, la sociedad cayó en un período de reflexión en el que las STEM se estancaron, pero fue algo temporal; el 2028 surgió una nueva rama de la ciencia, la todología, dispuesta a estudiar la Teoría del Todo y hallar respuesta al mayor enigma al que el ser humano se haya enfrentado jamás. Tiempo más tarde, hemos descubierto que la Teoría del Gato de Schrödinger o la Teoría de los Universos Paralelos es cierto; es más, al encontrarnos en un mundo virtual, podemos llegar a comunicarnos con otras realidades virtuales mediante códigos, del mismo modo que vosotros podéis truncar un juego aplicando una serie de logaritmos o parches. ¿La inteligencia artificial superando las expectativas, no? Bueno, esto ya era algo que podíamos apreciar el 2016 después de la creación de las primeras redes neuronales.

James no podía leer más, la idea era tan descabellada, o quizás él era uno de esos ingenuos de los que el correo hablaba, pero aun así, decidió borrar el mensaje y seguir viviendo su propia realidad, el presente.