El viaje de Kiko

- Papá, ¿se puede viajar en el tiempo como en las películas?
- ¡Jajaja!, bueno Kiko, como en las películas no, de momento, pero podemos viajar en el tiempo ahora mismo si quieres, hace muy buena noche para un viaje espacial. Sólo necesitaremos una cosa…
- ¿El qué? ¡Dímelo que lo busco!
- Bien, ¡trae el telescopio del tito!
- El telescopio, pero eso no es una máquina del tiempo…
- ¡Ya lo verás!

Kiko salió disparado al salón y volvió rápidamente a la terraza con el pequeño telescopio.

- Ya lo tengo, papá, ¿a qué año vamos? ¿podemos ir al pasado?
- Claro, vamos a ver algo de la prehistoria, ¿quieres?
- ¡Sí! ¡Quiero ir a más de un millón de años atrás!
- ¡Que sean dos millones mejor! Fíjate, ya he encontrado lo que buscaba, mira por aquí.
- A ver, veo una nubecita blanca con forma de huevo frito papá, más brillante en el centro…
- Es la galaxia de Andrómeda, estás viajando al pasado, cuando los primeros hombres empezaban a hacer cuchillos con piedras, hace más de 2 millones de años.
- Un galaxia…pero ¿por qué es del pasado si la estoy viendo ahora?
- ¡Buena pregunta! A ver, ¿te acuerdas cuando el otro día vimos desde aquí los fuegos artificiales y te expliqué por qué los escuchábamos unos segundos después de verlos estallar?
- Sí, ¡por la velocidad del sonido!
- Eso es, el sonido tarda un tiempo en llegar hasta nosotros. A la luz le pasa igual, pero se mueve tan rápido que en la tierra no notamos el retraso como en el sonido, porque las distancias son cortas, la luz es una campeona, pero en el universo las distancias son muy grandes, tan grandes que incluso la luz tarda muchísimos años hasta llegar a nosotros. Por eso la imagen de la galaxia que ves ahora, es la de la que existió hace millones de años.
- Millones de años…guau…pero y la luz del sol, es más rápida, ¿no?
- Bueno, la luz siempre viaja a la misma velocidad, pero el sol está muchísimo más cerca de nosotros que esta galaxia. Fíjate, la luz del sol tarda lo mismo en llegar a nosotros que lo que tardamos tú y yo en ir en bici al cole.
- ¡Eso es poquísimo!
- Claro, menos de diez minutos, pero hay otros soles…
- ¿Otros soles? No puede ser.
- Sí, fíjate, mira esta estrella. Es otro sol.
- A ver…¡pero si es muy pequeña y ni da calor ni nada!
- ¡Jajaja!, claro, la ves muy pequeña porque está muy lejos, pero si estuviera tan cerca como nuestro sol, verías que es igual que él, porque también es una estrella. Hay muchísimos soles como el nuestro en el universo. Eso me recuerda que podemos viajar al futuro…
- ¡Sí!, ¿cómo vamos al futuro?
- Fíjate en este grupo de estrellas, ¿lo ves?
- ¡Sí! ¿son del futuro?
- No, también vemos su imagen del pasado porque también están lejos, pero no tanto, una de ellas, la del centro, está tan cerca que la luz tarda menos de 10 años en llegar hasta nosotros. Y en esa estrella podemos ver nuestro futuro, porque igual que hay muchos soles en el universo, también hay muchos planetas, algunos muy parecidos al nuestro. La estrella que ves ahora tiene un planeta que puede tener océanos muy parecidos a los nuestros.
- ¿Y extraterrestres?
- Bueno, no como los de las películas, pero quizás en esos océanos se han formado algunos seres vivos, pequeños microorganismos, como pasó en nuestro planeta hace millones de años. Quizás podamos llegar allí algún día y tener una segunda casa ¿qué te parece?
- ¡Claro! Tendrá playa también, ¿verdad? Pero no veo el planeta papá.
- ¡Seguro que tiene playa! Y bueno, no podemos verlo, porque es muy muy pequeño.
- ¿Y entonces cómo lo han encontrado?
- Pues verás, los científicos, astrónomos como tu tío, se han dado cuenta de que esta estrella brillaba menos a ciertas horas de la noche, porque su planeta pasaba por delante, entre nosotros y su sol, ¿lo entiendes?
- Ah, ¿como cuando Olivia pasa por delante de la tele?
- ¡Eso es! Así han descubierto esta tierra del futuro.
- ¿Y yo puedo ser astrónomo y buscar más planetas?
- ¡Claro que sí! Además, hay mucho que investigar sobre una gran parte del universo, que no se ve, el lado oscuro…
- ¡El lado oscuro!…¿cómo en la Guerra de las Galaxias?
- ¡Jajaja! ¡Mucho mejor! El lado oscuro del universo es fascinante y no es malvado, tu tío lo está investigando para comprender cómo se formó el universo.
- Bueno, papá, ¡el lado oscuro para vosotros y que la fuerza os acompañe!