Cuestión de perspectiva

La psicología siempre me ha resultado la ciencia más fascinante. Concretamente, me empecé a interesar por ella cuando a mi madre le diagnosticaron aquella depresión. Desde entonces, pañuelos, pastillas y lágrimas habían invadido la casa y perseguían a mi madre por la casa. Tiempo más tarde entendí que le estaban haciendo compañía.
Cumplí los dieciocho y me fui a estudiar a Barcelona. Pude meterme a la carrera que salvó muchas vidas, pero lo más importante, que me salvó a mí de mí mismo.
Y es que resulta que la vida nos pone a prueba y que cuando intentas salir de un pozo trepando, te resbalas; saltando. la caída es más dura; con manos ajenas, las pierdes... Pero cuando todo es cuestión de perspectiva, giras la imagen y ya no es un pozo, sino una cueva. Porque a veces no se trata de de hacernos gigantes y volar, a veces es tan simple como caminar por la acera de enfrente.