RECICLAJE: PRESENTE, PASADO Y FUTURO

Caminamos por un suelo especial. Las baldosas móviles hacen girar micro-turbinas, gracias a la fuerza de nuestros pasos sobre ellas. Así la energía, que no se crea ni se destruye, se transforma, recorriendo circui-tos.Los ciudadanos, en sus paseos, van produciendo energía que enciende la luz de las farolas. De madruga-da estas se alimentan de esa energía, así como de la que produce el peso de todo automóvil que pasa, me-diante captadores distribuidos por las calles.Todo se aprovecha así. Todo de algo sirve aquí. Desperdiciar al-go es un lujo.
Nuestras gabardinas, con innumerables sensores diminutos, recogen nuestro calor corporal, aparte de la energía que desprende cada uno de nuestros movimientos, y almacenan todo ello en pequeños acumuladores para después destinarlo a diferentes usos domésticos.
Se experimenta ahora con unos pequeños tubos que recogerán el calor y la fuerza de nuestro aliento en ca-da respiración. Esto permitirá un impresionante almacenaje de energía para usos futuros. Ya no podemos de-jar de soñar.
Desde hace siglos nuestras papeleras tienen diferentes compartimentos para diferentes materiales.
Como ya supondréis, todo comenzó recogiéndose todo rayo de sol, todo soplo de viento, toda agua de lluvia.