Mi sueño

Estoy haciendo las prácticas en uno de los laboratorios de I + D más prestigiosos del mundo, el HOFFMAN LABORATORY. Aquí se desarrollan las investigaciones más importantes, y trabajar aquí es el sueño de cualquier estudiante como yo.
Mi tesis doctoral fueron las enfermedades raras, concretamente ELA; lo he estudiado y analizado de tal modo, que he conseguido una teoría para intentar averiguar cómo enfrentar la enfermedad. Supongo que por eso me han escogido para hacer aquí las prácticas finales, dado que soy de las pocas personas en el mundo que debe tener esta especialización.
En el laboratorio estamos: el jefe de laboratorio, Andrew Knight y su mano derecha, María Maldonado; diez investigadores de alto nivel cuyos nombres desconozco; y yo, la chica de prácticas: Elena Flores.
Me asignaron como ayudante de la Doctora Maldonado, y lo que yo pienso es que al ser hispanohablantes las dos han pensado que sería más fácil para mí a la hora de adaptarme.
Durante el primer día, lo único que hice fue ordenar papeles y anotar todo lo que la Doctora Maldonado me decía. Esto se repitió durante casi veinte días. Ahora que llevo un mes, parece que me dan permiso para empezar a desarrollar mi teoría, siempre bajo la supervisión de la Doctora Maldonado.
Mi teoría consiste en usar venenos de diferentes tipos de animales en células enfermas y células sanas para ver cual tiene mayor eficacia a la hora de eliminar las células, después de eso habría que empezar a manipular el veneno de tal manera que solo atacase a las células que posean la enfermedad. De momento es solo una teoría, pero espero lograr que funcione.
Tras varios días reuniendo tipos de venenos y clasificándolos por mortalidad, puedo empezar a testarlos en las células. Empezare con los venenos menos mortíferos e iré subiendo hasta los más letales.
Después de varios experimentos fallidos, el único veneno que actúa de la forma que deseo es el de la Oxyuranus microlepidotus, más comúnmente conocida como el taipán de interior. Es un veneno capaz de matar hasta cien personas con solo una gota.
Ahora que ya he encontrado el veneno, tengo que empezar a hacer las modificaciones necesarias para que solo ataque a las células enfermas. Además, la Doctora Maldonado me ha ofrecido su apoyo y su experiencia para ayudarme con mi teoría.
Van pasando los días, pero lo único que hay son callejones sin salida. Sé que no es fácil, pero esperaba tener algún avance por pequeño que fuera. Y lo peor de todo es que el Doctor Knight me ha dado un ultimátum, si no consigo el más mínimo avance de aquí a diez días le dará mi proyecto a la Doctora Maldonado.
Hoy termina el plazo que tenía para conseguir un avance, pero no he conseguido nada todavía. Se acabó, le dará mi proyecto a la Doctora Maldonado y yo volveré a ordenar papeles. Aun me quedan un par de horas para que termine oficialmente el plazo, haré un último intento…pero no creo que sirva de nada.
Acabó oficialmente el plazo, el Doctor Knight me llama a su despacho para ver si tengo algún avance. No sé qué responder, lo único que se me ocurre es decirle que voy a buscar los resultados de la última prueba que he realizado antes de que se acabara el plazo. Insiste en acompañarme para ver ‘mi fracaso con sus propios ojos’, palabras textuales del Doctor Knight.
Llegamos los dos a la zona de cultivo donde tengo el veneno con las células enfermas, y para mi sorpresa por fin había conseguido un avance. Esa versión del veneno había destruido casi todas las células enfermas y despreciado la mayoría de las células sanas.
Mi cara refleja una amplia sonrisa ante mi primer avance, con la mayor de las alegrías doy aviso a la Doctora Maldonado de mi avance, la cual me felicita por mi éxito. Parece que al final no voy a volver ordenar papeles.
Gracias al avance que he hecho, el Doctor Knight ha decidido dejarme continuar en el proyecto. Además, me ha dicho que si de aquí a que terminen las prácticas dentro de dos semanas he conseguido otro avance pedirá que me contraten y me incluyan en su departamento.
Ya he terminado las prácticas y por fin soy una Doctora de pleno derecho. Además, voy a trabajar en el HOFFMAN LABORATORY; mi sueño se ha hecho realidad, soy Doctora y trabajo en el mejor laboratorio del mundo. ¿Qué más se puede pedir? Una cosa más, conseguir que mi teoría sea una realidad.