¡Una biblioteca con mucha energía!

El edificio oscureció. La puerta se cerró de golpe. Dos vueltas de llave y un silencio absoluto ¡perfecto! Aun así, ellos esperaron. Había que cerciorarse pues Eloísa, la bibliotecaria, aunque era meticulosa, hacía tiempo que olvidaba cosas y volvía a buscarlas.
Era una biblioteca de dos plantas. Nosotros estábamos en la superior, sobre estanterías perfectas para sostenernos. En ellas se leía una clasificación: Ciencias Aplicadas. Energía.
La biblioteca perteneció a un antiguo propietario de la casa que tenía afición por la temática energética, así somos muchos los que estamos alojados en los mismos estantes. ¡Lástima que actualmente han ido llegando unos “advenedizos” que se jactan de saberlo todo!
¿Quién es el advenedizo? - Preguntó Súper-gas, un corpulento ejemplar de traje naranja, similar al de la bombona de butano-.
¿Quién va a ser?, yo, Comandante Fósil, soy el más antiguo y el que durante siglos ha abastecido de carbón a la Tierra.
Porque te hagas llamar Comandante Fósil, no creas que eres el mejor –dijo Chica Oíl-. Su pelo, cuan larga carretera, evocaba el uso de esta energía en el transporte.
¡No sé a qué viene tanto ruido y tanto humo! –saltó Álvaro Neutrón, una partícula sin carga eléctrica- soy el que junto con mis colegas Protón y Electrón, nos juntamos y formamos un átomo. Ademas, nos gusta colaborar con los científicos.
¡Claro que colaboramos! – Afirmó Uro, una pastilla de uranio cilíndrica, que era utilizada para generar electricidad con poco combustible en los reactores nucleares-.
Perdonad, pero unos sois contaminantes y otros peligrosos por los residuos que generáis –borboteó H2O-. Deberíais saber que con el agua se puede producir energía hidráulica y mareomotriz.
Sí, pero resultas muy caro, y cuando hay sequía ¿qué? –Exclamó Eolus- Tenía un cuerpo largo y delgado como el viento. La energía eólica es respetuosa con el medio ambiente.
¡Callaos! –Dijo Comandante Fósil- ¿no oís un ruido metálico, ¡Mirad por la ventana, ese destello azulado! -Exclamó Súper-gas- Una cegadora luz procedente del cielo caía hacía el patio posterior de la casa. Se asomaron sigilosamente viendo asombrados aterrizar una aeronave y salir de ella numerosos seres.
-Se reunieron y comenzaron a hablar entre ellos– ¡Ya hemos llegado! Estos habitantes disponen de muchos tipos de energía que están despilfarrando e incrementando los gases de efecto invernadero. ¡Y nosotros necesitamos esa contaminación para retroalimentarnos!, millones de toneladas de CO2 que nos harán indestructibles. Exterminaremos todo tipo de vida y toda su energía contaminante será nuestra. Una vez nos hayamos recargado nos será mucho más fácil multiplicarnos ¡Cuando tengamos todo el Planeta, conquistaremos otros!
Nos miramos horrorizados al escucharlo ¡Tenemos que hacer algo! –Exclamó Súper-gas- ¡Sí, sí, rápidamente! –Añadió Chica Oil-. Por primera vez estábamos de acuerdo en trazar un plan. La Tierra estaba en peligro y nosotros éramos los únicos en saberlo, ¡debemos evitar la invasión!
¡Actuemos a la vez! –Ordenó Comandante Fósil- Eolus, tú te encargarás de limpiar el aire de contaminación. Nosotros le ayudaremos –exclamaron Álvaro Neutrón y Uro-
Avisaré a la población -apuntó Chica Oil- Tienen que dejar de contaminar la Tierra.
Yo haré otro tanto –dijo H2O emergiendo del fondo de la sala- el agua es crucial, la sociedad no puede sobrevivir sin ella.
Comandante Fósil y Súper-gas se miraron. Eran los que más experiencia tenían en la Tierra desde tiempos remotos. Decidieron que Comandante Fósil enseñara a la Humanidad a extraer los combustibles fósiles para no dañar al medio ambiente. Súper-gas se dirigiría al otro extremo del Planeta, solicitaría colaboración técnica para el suministro de energía, donde se requiriera, pero sin contaminar.
Pasaron las horas y la noche empezó a cambiar de un modo extraño. Hacía muchos años que no había estrellas, solo negrura, pero poco a poco empezaron a aparecer otra vez los astros. ¡Eso era buena señal!
Comandante Fósil llegó primero y gritó contento ¡Rápido, entrad, está amaneciendo! Una vez dentro de la biblioteca, comenzaron a contar lo que habían realizado durante la noche. El futuro pasaba por utilizar diferentes fuentes de energía, de modo conjunto.
Estaban tan exhaustos, que no oyeron las llaves de Eloísa ¡Rápido! –Dijo Chica Oil- ¡a los estantes! Pero no les dio tiempo. Eloísa, al abrir, sintió una fuerte corriente –qué raro pensó, mientras subía las escaleras-. El ventanal estaba abierto y… ¡o no! - había muchos libros tirados por el suelo, hojas dobladas, portadas sucias - ¿Pero ¿qué ha pasado aquí? Yo dejé todo cerrado y los libros colocados ¡que desastre, mis libros…! –Se lamentaba Eloísa- Seguro que algún pillastre ha estado desorganizándolo todo, ¡qué disgusto, con el día tan bonito que ha amanecido hoy, hacía años que el Sol no era tan radiante.
Cogió los libros cuidadosamente ¡Ya sé que voy hacer! Organizaré una exposición sobre medio ambiente. Conviene que todos sepan los diferentes recursos energéticos que tenemos y aprendan a respetar el entorno natural.