Adiós Corazón

Ya había visto esto antes. Ya tendría que estar al tanto del proceso, de cada posible efecto, de cada consecuencia y característica. Pero no todo es tan sencillo como parecía en los libros. Siempre fui de los primeros de la clase, nadie me podía hacer competencia en ningún área. Inteligencia innata. O si queréis, prepotencia y competitividad. Y aquí estoy, pensando. Algo que no es raro en mí. Pero la situación me supera y no soy capaz de recordar nada que me sirva. Creo que están fallando las conexiones, no veo el principio del error y no soy capaz de organizarlo todo para que funcione.

Necesito ayuda pero aquí solo estamos dos, y yo no puedo parar de pensar, de analizar, y de intentar controlar algo que es superior a mí. Mientras tanto ella, sigue ahí, no habla, pero la escucho, a cada segundo con su fuerte pulso, y cada vez más deprisa. Le ordeno que se relaje, pero ya nada puede pararla.

Abortar la misión sería la opción más factible. Me podrían reemplazar pensando que el error es mío, hay muchos cerebros, cada día se producen entre 2 o 3 de mi clase, es decir, los destinados a buscar nuevos horizontes científicos, nuevos descubrimientos. Algo está fallando en el sistema central, y creo que estoy sintiendo algo, ya lo había leído antes. No es posible en los de mi categoría, pero la fuente central de energía a la que los humanos llaman ‘corazón’, por el parecido con su órgano vital, está provocando fallos en el sistema. Su principal función es llevar la electricidad por todos los cables del circuito para que todas las conexiones funcionen correctamente. Pero algo ha pasado.

Aceleración del pulso, aumento de energía, sensación de euforia, temblor generalizado. Esto sólo puede significar una cosa, una enfermedad terrible y sin cura hasta la fecha. El amor.

No puedo permitir que esto ocurra, ella intenta sacar fuera mis señales, tendría que utilizar el proceso de emergencia para apagar todo el sistema definitivamente antes de que alguien se de cuenta de los síntomas. Porque una máquina en estas circustancias no cumple su función con la misma eficiencia, no nos crearon para que pasase esto, los humanos nos tendrían miedo al ver que podemos llegar a sentir como ellos,primero el amor, y después el odio. La única forma de salvarme es sacrificarla a ella y así no sentir nada. Con un apagado de emergencia a mi me trasladarían a otro sistema, a otro robot al que transmitir todos mis conocimientos, mientras que si descubrieran el fallo nos convertirían en chatarra a los dos. Y ella, sigue sin hacerme caso y cada vez se acelera más.

Se me agota el tiempo. No hay más que pensar, adiós corazón.