Error o mutación

Muchas veces utilizamos la palabra error dándole un sentido peyorativo, nos avergonzamos de nuestros errores y señalamos los de los demás. Vengo para darle una vuelta a esta perspectiva, siéntese.

Imagínese una bacteria en los albores del tiempo de la Tierra, allá por el Proterozoico. Este minúsculo ‘individuo’ azul es un organismo que nos podría parecer básico, esa falta de cefalización y esos flagelos no tienen nada que ver con nosotros, los mamíferos. Pero, sin embargo, esta bacteria está a punto de cambiar la atmósfera, gracias a ella se produce por primera vez oxígeno en la Tierra. Qué situación tan maravillosa, en ese mundo tan tranquilo y silencioso, se produjo oxígeno, la atmósfera cambió su composición y a partir de ese momento se desarrollaron las formas de vida que posteriormente darían lugar a la fauna y flora que conocemos.

Seguramente este hecho le parezca sorprendente y fantástico, gracias a él está usted aquí ahora mismo, aunque también puede ser considerado un error. Depende de la perspectiva, le explico. Vuelva a imaginarse que nos encontramos allí, no observamos a la bacteria, esta vez somos una. Estamos rodeados de semejantes y formamos una colonia, ¡qué éxito proliferativo! Pero la bacteria azul cambia la atmósfera y nuestra colonia empieza a flaquear, nuestros semejantes mueren, no hay entierros ni lágrimas, somos bacterias. Nuestra especie tiene dos opciones, quedar recluida en ambientes inhóspitos o morir. Para nosotras, que somos bacterias, ese evento tan maravilloso desde el punto de vista humano ha sido una tremenda equivocación, ¡un grave error!

Le pongo otro ejemplo, ahora observamos una célula animal, estamos en el interior de su citoplasma, ¿hace calor o hace frío? ¿qué ve a su alrededor? Fijémonos en esa especie de collar que sale del núcleo, ¡correcto!, es el ADN y con él están unas bolitas de plastilina que lo estiran, lo cortan, lo vuelven a estirar y cortar, ¡son enzimas! Pero… un momento… una de esas bolitas se ha despistado y se ha producido un error, puede ser una catástrofe, está replicando mal el ADN, qué situación más incómoda, estamos presenciando una mutación. ¿Qué podrá ocurrir? Usted seguramente se esté imaginando una terrible enfermedad, una tumoración, un error fatal. Salgamos de aquí y veamos el resultado.

Al parecer estábamos dentro de una célula de un huevo de un pajarito. Adelantemos el tiempo y veamos qué puede salir de ahí, teniendo en cuenta el error de esa enzima nos podemos esperar cualquier cosa. Está saliendo del huevo… es buena señal… esperemos que esa mutación no sea muy grave. El individuo es macho y parece que se desarrolla correctamente, igual que sus hermanos, sus padres le alimentan y comienza a tener plumas… ¿estamos completamente seguros de que hemos visto una mutación? Lo digo porque no parece haber generado ningún problema… Bueno, si está seguro será así, sigamos. Nuestro amigo abandona el nido, qué emocionante, se ha hecho mayor tan rápido… ¡Época de reproducción! ¡Todos preparados para buscar pareja! Es el que tiene los colores más oscuros, sus plumas son brillantes, negras, con destellos azulados. Sí, efectivamente, es fruto de esa mutación, de ese error que presenciamos. Parece ser que es el que más éxito tiene, ha encontrado pareja enseguida.

¿Ha visto cómo ese error ha sido bueno para el pajarito?, ¿qué me dice?, ¿he conseguido cambiar su perspectiva? Las mutaciones son errores y depende de nuestra perspectiva los consideraremos como un éxito o un fracaso, hay que aprender de ellos, verlos como una oportunidad para mejorar o adaptarse a nuevas situaciones, pero también tenemos que tener en cuenta que pueden afectar a otros.