Diálogo en ConCiencia de España

Matemático. -¿Por qué en España no ha habido una producción científica que iguale en fortuna a otras disciplinas como el arte, la literatura o recientemente el deporte?, ¿dónde está el equivalente científico de Cervantes, Velázquez o Rafa Nadal?
Filósofo. -En toda colectividad surge un pequeño grupo que dirige al resto de la sociedad. Son los que toman las decisiones colectivas, poseen el monopolio de la violencia y se legitiman mediante una creencia religiosa que después se transforma en ley y en costumbre.
M. -¿El Estado?
F. -Eso es.
M. -¿Y por qué parte usted del Estado?
F. -Porque determina la cultura de una nación. España es una potencia futbolística porque en cada barrio de cualquier pueblo hay una cancha. Si los telediarios hablaran más de Witten y menos de CR7, habría más vocaciones en la ciencia física.
M. -Pero los telediarios y los programas de TV ¿no prosperan gracias a los gustos de la audiencia?
F. -¿Y quién determina ese gusto?, ¿tú sabes desde cuando es España católica? Pues desde que un tal Recaredo abrazó el catolicismo. Los pueblos siempre tienen la religión de sus reyes. Lo mismo pasa con la cultura o con la corrupción. Se estructuran de arriba a abajo: si un rey roba, entonces se corrompe hasta el último lacayo; si un rey tiene gustos refinados, el pueblo los copia. ¿Qué pasó en el Renacimiento italiano?
M. -El mecenazgo de los Médicis y los papas a los más grandes artistas de la historia universal.
F. -Y no sólo artistas, piensa en Leonardo o en Galileo, primer gran físico de la historia, aunque el pobre navegó entre dos poderes: Cosme que lo encumbró y la Iglesia que lo declaró hereje.
M. -¿Y qué hicieron los reyes en España?
F. -Los reyes de España fueron católicos. El catolicismo choca con el espíritu científico. El puritanismo inglés subordina el intelecto a lo empírico.
M. -Pero Carlos V ó Felipe II fueron reyes bastante cultos...
F. -Y hubo intelectuales interesados por la ciencia, muy meritorios en su época, como Juanelo Turriano o Domingo de Soto. La historia de éste último es muy significativa. Era un frailecillo de la escuela de Salamanca, que estuvo a punto de entender la gravedad 150 años antes que Newton. Se dio cuenta de que en la caída libre de los graves, la velocidad aumenta cuanto más cerca están del suelo. Pero no usaba matemáticas. Estaba interesado en Dios, la justicia, los pobres...
M. -¿Es incompatible la ciencia con estas materias?
F. -¿Tú sabes la diferencia entre arte, ciencia y filosofía?
M. -¿El grado de profundidad con el que describen la realidad?
F. -Has dado una nota diferencial pero te falta describir la esencia de estas tres disciplinas. El artista conmueve con una forma de expresión sublime. El científico y el filósofo comparten una misma pasión: la verdad. La diferencia entre ciencia y filosofía consiste en su objeto de estudio y su lenguaje. El científico estudia aquello que se puede describir con matemáticas, el filósofo se ocupa fundamentalmente del resto de cosas: política, amor, filosofía, etc... Domingo de Soto era un filósofo, no un científico.
M. -Ahora comprendo. Permítame recapitular. Hasta ahora hemos destacado el papel fundamental del Estado en la cultura y la influencia negativa del catolicismo en el desarrollo de la cultura científica. ¿Qué más factores podríamos destacar?
F. -La ciencia es una actividad lenta. Necesita continuidad en el tiempo, escuelas y muchas horas de reflexión...El clima español es extraordinario e invita a salir de casa, por ello hace falta una gran pasión individual para rechazar los placeres corporales de la mayoría. En definitiva, falta la pasión colectiva por la verdad.
M. -¿Cómo se podría conseguir?
F. -Con un sistema de organización política que también ame la verdad
M. -¿A qué se refiere?
F. -Pues a que en España, como en gran parte de Europa, no hay democracia porque no hay separación de poderes, ni representación política. El parlamento funcionaría igual si los jefes de los partidos se reunieran en una cafetería y tomaran allí todas las decisiones.
M. -Es cierto que los diputados no representan a un distrito, sino que van allí puestos por el partido. Pero no tengo tan claro que no haya separación de poderes...
F. -Desde Montesquieu se sabe que la separación de poderes elimina la corrupción sistémica, luego en España no hay. Un poder hace de contrapeso a otro, es el análogo a la 3ª ley de Newton, por eso en EEUU se llama check and balances.
M. -¿Y qué se puede hacer para cambiar la situación?
F. -Abstención. El sistema tiene una dinámica y no se puede cambiar su rumbo desde dentro. Se necesita una ruptura de paradigma que decía Khun.
M. -Seguiremos hablando de esto otro día.
F. -Claro, cuando quieras.