Helene

7:19 de la mañana. Suavemente el volumen de And Then There Was Silence de Blind Guardian comenzó a sonar hasta despertar a Jurdan. De nuevo Alphabet Assistant había acertado, la canción tenía más de 70 años, considerada un clásico del heavy de inicios de siglo, pero era lo que necesitaba para afrontar un día como hoy. Estaba encantado de que la casa que le habían asignado estuviese dotada de esa inteligencia artificial (aunque sería más correcto decir que esa inteligencia artificial le había escogido a él para vivir en una casa que ella controlaba, ya que sus gustos estaban catalogados como públicos desde su adolescencia).
- Buenos días Jurdan, ¿el despertar ha sido de tu gusto? – la voz femenina se escuchó en la habitación sin que el origen de la misma estuviese claro.
- Buenos días, Helene – era el nombre que habían acordado entre el propio Jurdan y el sistema–, la verdad es que lo has clavado, como siempre. Me has despertado en el momento justo, y sabes que el metal clásico siempre me anima en los días importantes – indicar a la IA que había acertado le serviría para tomar decisiones similares para ese tipo de situaciones, y hacerlo como si se estuviese hablando con una persona siempre le resultaba ameno.
- Me he tomado la libertad de encargarte un desayuno saludable y un coche que te llevará al centro de videoconferencia del distrito dentro de 45 minutos. Entiendo que tendrás tiempo suficiente para asearte y desayunar mientras ves las noticias – indicó la asistente virtual.
- Estás en todo – respondió con una sonrisa.
- Aunque no entre en el presupuesto del proyecto y tenga que descontarse de tu crédito, he decidido que irás sólo en el coche hasta el lugar de la reunión, para que tengas tiempo de revisar tus apuntes durante el trayecto sin molestias y con la música que te gusta para concentrarte.
- Gracias, es una decisión acertada.
Ese tipo de detalles le recordaban que estaba encantado de desarrollar uno de los pocos trabajos desempeñados por personas en lugar de por máquinas. Es cierto que aquellos que no trabajaban tenían todo su tiempo para llevar a cabo sus proyectos personales, y que con la RBU se llevaba una vida cómoda, pero él podía permitirse algunos lujos como asegurarse usar un medio de transporte para él solo, tener preferencia a la hora de escoger ciertos productos y servicios y darse algún capricho extra de vez en cuando.
Mientras se duchaba y aseaba las noticias se proyectaban en la mampara de la ducha. Ninguna noticia reseñable más allá de lo esperable: un grupo capitalista clandestino había sido desmantelado (jamás podría entender a esas personas que defendían la propiedad privada, aunque es cierto que su abuelo le había hablado de que era lo normal en su juventud y que mucha gente que había vivido aquella época añoraba ese sistema, aunque no lo hiciese público) y las previsiones de tiempo parecía que seguían según lo previsto en los últimos meses (con lo que, si la reunión de hoy se desarrollaba según lo esperado, tendrían tiempo para adelantarse a los efectos de la temporada de huracanes en los Países Bajos).
Continuó viendo las noticias mientras desayunaba, aunque no les hizo mucho caso ya que tenía la cabeza en los diferentes datos que manejaba para la reunión.
- Jurdan, recuerda que es importante que te inyectes tu medicación – indicó la voz mientras un halo luminoso hizo que su atención se volviese a la nevera, en la que estaba guardado el tratamiento para su linfoma.
- Gracias, tenía la cabeza en otras cosas.
Avanzó hacia el aparato, lo abrió, y cogió el dispensador inyectable. Recordó cómo hace un par de meses comenzó a encontrarse mal, y tras enviar una muestra de sangre a través del sistema informático le dieron el resultado. Sabía que hasta hace no mucho la gente se aterrorizaba de ese tipo de diagnósticos, pero la edición genética que había comenzado hacía años con las técnicas CISPR había avanzado de forma espectacular, y hoy era posible reprogramar ciertas condiciones genéticas in vivo sin ningún problema. En un par de meses más de tratamiento todo habría terminado.
- Tu transporte te está esperando.
- Gracias de nuevo.
El día iba a ser importante. Un nuevo sistema basado en computación cuántica había terminado de definir diferentes posibilidades para afrontar los efectos del cambio climático a corto, medio y largo plazo y el panel de expertos iba a mantener una reunión holográfica en el centro de videoconferencia del distrito para valorar pros y contras de cada una de las soluciones plausibles y presentarlas a la sociedad, para que ésta pudiese celebrar un referéndum bien informado y votar cuáles llevar a cabo asumiendo las consecuencias, para atajar el problema definitivamente.