Un extraño proyecto de investición

Un extraño proyecto de investigación

El patrocinio del Proyecto correría a cargo de la recién constituida FAM (Fundación para Acabar con el Mal). Sus fines: patrocinar Proyectos dedicados al estudio de vida y obra de quienes hubieran contribuido a demostrar el triunfo del Bien sobre el Mal en la historia de la Humanidad. Un Proyecto muy ambicioso destinado a conseguir la felicidad que la bondad prometía.
Había dudado a la hora de presentarlo, pero el aburrimiento me dominaba desde tiempo atrás. Y ese trabajo no me apartaría de mis aficiones favoritas; por el contrario, ayudaría a la consecución de algunos de mis múltiples planes.

Primero, busqué a quienes serían mis inmediatos en la dirección. Y elegí a:
- Mª de los Ángeles: la mujer más acorde con mi Proyecto. Ella seleccionó a un grupo de mujeres, doctoras en diferentes disciplinas: psicólogas, filológas, teólogas, matemáticas, arquitectas, ingenieras, abogadas, directoras de orquesta, directivas de empresas globales, jefas de campaña de distintos partidos… todas ellas de aspecto descuidadamente informal.
- Miguel: el hombre más acorde con mi Proyecto. Agrupados en torno suyo, había varios doctores, a quienes él, como hiciera Mª de los Ángeles, había seleccionado en función de su nivel mental. Su aire era informalmente descuidado.
Las edades diferían, pero tanto ellas como ellos compartían coefeciente intelectual.

Por indicación mía, Mª de los Ángeles y Miguel reunieron a todos; Yo no pensaba darme a conocer. Después de un par de horas en las que se les explicó el Proyecto, las unas con las unas y los otros con los otros se habían ido familiarizando; el savoir faire era parte indispensable de sus personalidades.
Al rato, comparecí, rogué silencio y comencé a hablar:
- Ustedes esperarían que iniciara mi presentación con un "Queridas amigas y amigos", pero no voy a hacerlo así. No quiero ni he querido a nadie; no tengo ni deseo tener amiga o amigo alguno. Porque yo soy EL MAL.
Una de las doctoras, debatiéndose entre la admiración y el recelo, exclamo:
- ¡Pero eso es un engaño total, dada la finalidad del Proyecto!
- No tanto. Vamos a estudiar personajes que contribuyeron a dejar en mal lugar teorías tradicionalmente aceptadas, pero cuyos defensores no fueron conscientes de lo que desencadenarían.
- ¡Pero la FAM será confundida!
- Porque son unos ingenuos y carecen de sentido del humor. Algunos grupos pensarán que se trata de la Federación de Atletismo de Madrid, de la Federción Aragonesa de Montañismo, de la Federación de Africanos en el Mundo… Sus Proyectos serán rechazados, naturalmente.
- Suponemos que habrá otro engaño en el nombre de sus colaboradores más inmediatos: Ángeles: mensajeros de Dios; Miguel: ¡quién como Dios!
- Eso tendrá un gran efecto. Ellos son en realidad Estigia y Caronte, muy cercanos a mí. Ahora pasan un tiempo juntos, disfrutando de las monedas que él ha ahorrado por embarcar condenados, pero han prometido ayudarme. ¡Está bien, dejen de murmurar! No comprendo los posibles escrúpulos que puedan esgrimir ustedes pero ruego a quienes les repugne el Proyecto que abandonen la sala.
Diez personas lo hicieron; en silencio.
EL MAL prosiguió:
- Necesito de inmediato de la Historia, la Teología y la Filología. El resto puede retirarse. Estigia y Caronte tienen sus curricula y serán requeridos cuando sea necesario.
Mis ayudantes acariciaron con sus varitas a seis mujeres y a otros tantos hombres.
EL MAL continuó:
- El próximo sabbath -sabrán que es mi día- preséntenme un resumen, a manera de Abstract. Las damas, sobre Lutero, los caballeros, sobre Isabel I de Inglaterra, en el que se detallen sus valores; y otro Abstract, sólo para mis ojos, sobre lo que descubran de sus maldades.
- Pero ¡Isabel I de Inglaterra! ¡Ni abrirán el expediente!
- Lo mismo pasará con Lutero.
- Será difícil, pero... exageren cuanto puedan. Ella fue "la reina virgen"; él llevó a cabo la primera traducción de la Biblia a una lengua vernácula y a partir de los originales hebreo y griego. Valoren su importancia para la religiosidad individual y para la unificación de la lengua alemana. En mi Abstract detallen las divisiones que ambos causaron en la Iglesia y, aunque sea brevemente, regodéense en su lujuria. Estudien, investiguen… es su prueba. Si nos rechazan, los convenceré de que el conocimiento del mal hacer y del mal vivir de ambos, aún habiendo adquirido fama universal, servirá de ejemplo para aquellos que deseen el triunfo del bien, porque les fortalecerá, y evitarán imitarlos. Y con mis Abstracts publicaremos trabajos paralelos, de contenido opuesto y muy duro, financiados por mi recién creada, FAM (Fundación para la Apología del Mal). Insisto: "buscad y hallaréis". Y siento hacer uso de una cita neotestamentaria.

El día acordado, EL MAL, sonriente, finalizó el encuentro, con un:
Et factum est ita.