Mi pequeño gran Sociólogo

Lucas tiene 5 años y cursa 3º de Educación Infantil.
A la salida del colegio su mamá abrió su mochila. Quería comprobar si traía de vuelta su cantimplora de agua y si faltaba su “bocadillito de chocolate”, como Lucas llamaba al bocadillo de nutela que mamá le preparaba cada día.
El hecho era, que el “bocadillito de chocolate” no estaba en la mochila. Pero venía una nota, no muy extensa.
- Lucas, tenemos hoy una nota del cole. ¿Te ha dicho la seño de que se trata?
- Sí mamá, ¿me acompañas un día al cole?. Tenemos que explicar cuál es el trabajo de mamá o papá y tú tienes que estar. El papá de Pablo nos enseñará como hacer pan, el papá de Pedro nos va a fotografiar y Fernando dice que su mamá viene vestida de policía.
Así decía la nota:
“Queridos papis y mamis: el próximo miércoles celebraremos el día de las profesiones. Sería buena idea contar con vuestra participación para que vuestros hijos conozcan más qué hacen sus papás y mamás cuando ellos están en el cole. Se trata de intentar explicarles de forma gráfica y sencilla vuestra profesión. Para aquéllos que estéis interesados sólo tenéis que escribirnos para confirmarnos vuestra participación y, en líneas generales, explicarnos en qué consistirá vuestra intervención. Gracias y feliz fin de semana”.
La primera reacción fue la de tirar la nota. Pero el fin de semana iba pasando y sabía cuanta ilusión le haría a Lucas. Pero, como explicar… si ni mi entorno más cercano entiende lo que hago. Cómo hacer entender a niños de 5 años.
No tardó en recordar una de las frases que escuchó en clase durante sus años de estudio y que como premisa no le estaba yendo mal.
Desde los ojos de un niño.
Ideó de inmediato su intervención y quiso hacerlo de la manera más ingenua. Tras mandar su confirmación a la seño de Lucas, por lo que le mostraron un gran agradecimiento, dijo a Lucas que lo acompañaría. Lucas no pudo disimular su entusiasmo:
- ¿De qué te vas a disfrazar mamá?
- No será necesario un disfraz Lucas. Confía en mí.
Lucas no quedó muy convencido pero se distrajo con sus Súper Wings y dejó de pensar en ello.
El miércoles llegaron juntos al colegio de la mano. No había muchos papás y mamás participantes pero a ella le suponía un alivio, no contaba con demasiado tiempo.
Lucas no pensaba en lo que mamá quería explicar ni qué representaría, sólo estaba feliz de que estaba allí con él. Y llegó su turno. Lucas gritaba:
- ¡Es mi mamá!
Entonces ella lo llamó:
- Lucas, necesito tu ayuda. Por favor, coge tu mochila y acércate. Puedes desayunar mientras yo explico a los demás.
Lucas no decía que no jamás a tomar su “bocadillito de chocolate”. Pero cuando abrió su mochila…
- ¡Me lo han quitado! ¡Mi bocadillito no está!
Ante el susto de los demás compañeros de Lucas ella se agachó junto a él:
- ¿Por qué piensas eso Lucas?
Lucas no podía controlar su enfado y los miraba a todos:
- ¡Porque no está! ¡Lo han cogido!
La mamá de Lucas lo cogió en brazos y lo sentó en alto, sobre la mesa de su seño:
- Lucas, esto es una posible hipótesis, te lo han podido quitar como tú dices. ¿Por qué piensas que esto ha podido ocurrir?
Lejos de conseguir calmarse Lucas contestaba:
- ¡Porque a Aníbal le quitaron una vez su plátano! ¡Y la seño lo vió en la talega de un niño mayor!
- Bien Lucas, esta es tu teoría, tienes razones para pensar así.
- ¿Cómo podemos comprobar si realmente te lo han quitado?
- ¡Abrimos todas las mochilas!
Las risas de los mayores no se hicieron esperar. Pero la mamá de Lucas intentó amortiguar su impulso:
- Lucas, es una buena forma de comprobar si lo que estás sospechando es verdad. Eso se llama contrastar. Pero creo que no lo vamos a hacer así.
Lucas fruncía el ceño y de rabia casi no podía contener las lágrimas y su mamá le propuso otra alternativa:
- Fíjate cómo hemos colocado a la entrada algunas mesas. ¡Vaya! Hay batidos y bollitos. La seño nos dijo que hoy además podríamos traer desayuno para compartir con todos.
- ¿Entonces no preparaste mi bocadillito?.
- Hoy no Lucas. Y observando te has podido dar cuenta de ello.
Lucas no supo que decir.
- Esto es lo que hace mamá en su trabajo. Como tú, mamá vé un hecho, piensa en una hipótesis porque una teoría le ha llevado a ella, observa y la constrasta y, finalmente, puede explicarlo y sacar conclusiones.
Enhorabuena, ¡Hoy has sido un gran Investigador Científico y Sociólogo!.
Todos aplaudieron celebrando un final feliz.