GOMAS DE MASCAR

Halló en la física determinista la deriva de su vida y cada día lograba situarse en la Tierra observando las constelaciones. Su gran telescopio y la noche imprimían la perspectiva de su existencia. Pero, el dolor por la muerte de su padre había producido un efecto contrario sobre su visión del mundo; ya siempre cabizbaja, paseaba y paseaba por la ciudad a la velocidad que su melancolía imponía. En esos paseos se sorprendió dibujando líneas mentales para unir los chicles pegados en las aceras y descubrió que podía vislumbrar sus constelaciones favoritas, sin la ayuda de su telescopio. Ahí estaban, podía percibir a Casiopea, Draco, Orión, Perseo…fue entonces cuando comprendió la frase que su padre le dejó escrita en el primer libro que le regaló:”Cuando la física cuántica consiga aturdirte comprenderás que siempre estoy contigo”.