Del Azul al Negro

Descubrió las leyes de Mendel a los doce años. Tanto le fascinaron que en el instituto eligió estudiar biología. Más tarde cursó medicina, y culminó su brillante formación con una beca de la Universidad de Boston. Había dedicado casi toda su vida a la investigación, hasta que al fin logró descubrir el mecanismo que explicaba cómo se producía la herencia genética. Añadió tres leyes más a las de Mendel, de modo que se eliminaba el azar y se proporcionaba una explicación completa a todo el mecanismo de la herencia.
Frente al ordenador, daba los últimos retoques a su artículo para la revista Science. Jugueteaba con el ratón alrededor del botón "enviar". No era por inseguridad. Una perfeccionista como ella sabía que se trataba de un estudio definitivo. Alzó la vista y observó la fotografía de sus padres posando con ella en su graduación. Su madre sonreía. Sus ojos irradiaban una orgullosa felicidad. Eran grandes, redondos y azules. Tan alejados de los suyos, pequeños, rasgados y negros, apenas diferentes de los de cualquier joven china. Adoraba a su madre adoptiva, pero le invadió un sentimiento de tristeza. Había descifrado el secreto de la herencia genética, pero mirando aquella instantánea comprendió que para ella ese enigma nunca sería resuelto.