LA ÚLTIMA ESPERANZA

A pesar de los largos años de investigación, del éxodo de cientos de exploradores y aventureros en su busca, la última biblioteca resultó ocultarse donde menos se esperaba; el Apocalipsis, que había acabado con todo vestigio de la sociedad humana cortando la energía y las comunicaciones, había respetado, sin embargo, el edificio donde una vez se almacenó y clasificó la memoria de la Humanidad. Habían sido los supervivientes, los mismos que durante años la buscaron inútilmente, los que, sin saberlo, la habían condenado durante años a permanecer oculta bajo apenas una capa de escombros, en una zona considerada de poca utilidad, cercana aunque rodeada de pantanos traicioneros y habitada por criaturas para las que aún no tenemos un nombre...
Fueron cinco exploradores los que, volviendo de un viaje infructuoso y obligados por una tormenta a refugiarse en lo que tomaron por una cueva, encontraron los caóticos restos de la biblioteca, inundada Al principio todo fue alegría, pero pronto se dieron cuenta de que, afectada la biblioteca por una inundación irreversible, había bien poco que rescatar. Sólo cinco libros, de todos los que los antiguos humanos de la Edad de Oro habían escrito. Los exploradores acordaron custodiar un volumen cada uno. Con gran cuidado, envolvieron cada libro en un lienzo y se dispusieron a regresar.
No fue un viaje fácil. Los mutantes les acecharon y dieron caza a uno de ellos. Los pantanos se tragaron a otro, y dos más murieron de fiebres bajo la lluvia incesante. Al final, el último de los exploradores, hambriento y enfermo, logró llegar a las puertas del poblado, pero murió poco después. Se encontraron tres de los volúmenes bajo su ropa, apretados contra su cuerpo.
Había sido un gran sacrificio, pero por fin, tras siglos de espera, habíamos recuperado algo de la sabiduría de los Antiguos. Los más sabios de nosotros trabajan día y noche en la interpretación de esos textos que me atrevo a calificar de sagrados, aunque poco hemos avanzado hasta ahora. Puede que nos lleve siglos, pero un día conseguiremos que “El poder de las runas”, “Homeopatía y salud” y “Belén Esteban, ambiciones y reflexiones” nos revelen sus secretos.