TODO está en Pi

Hoy es un día normal como otro cualquiera, seguí mi rutina matutina y desayuné, me duché y leí las noticias que publican cada mañana en el periódico. Hubo un titular que me resaltó a la vista en especial. El siguiente decía así: Científicos aseguran que toda cifra imaginable está incluida en los decimales de Pi (π). Seguí leyendo el artículo, que explicaba que probablemente tu número de teléfono, de DNI o de cualquiera está en los primeros cientos de miles de Pi. La curiosidad me picaba y decidí seguir leyendo el artículo, pero lamentablemente, este ya no contenía más información que de donde salió ese tan aclamado número por la ciencia y que Arquímedes desarrolló la teoría sobre este, así que, picado por mi gran curiosidad sobre el tema, me decidí a seguir buscando información sobre Pi. La verdad, esta fue la primera vez que Google me decepcionó, me sentía ofuscado por encontrar más y más información, pero Google se limitaba a seguir sugiriendo las mismas páginas web, así que me decidí a comenzar a sacarle decimales al número. Todo bien durante los primeros cincuenta decimales, pero después, me comenzó a extrañar una cosa, esos últimos decimales eran exactamente, sin fallar número alguno, el número de teléfono de mi hermana. Decidido a comprobar que no me fallaba la memoria, cogí mi teléfono y abrí la agenda de contactos y busqué a mi hermana. El número era exactamente el mismo. Seguí sacando decimales, tal vez unos cien o doscientos y no encontré nada nuevo. Inconscientemente miré el reloj y me di cuenta de que ya eran las 15:20, así que decidí tomarme un descanso para ingerir algún alimento y algo de agua. Mientras bebía y notaba como el agua, helada, bajaba por mi garganta no podía parar de darle vueltas al tema, Pi ocultaba algo y no sabía qué, así que me decidí a seguir investigando a ver si alguien había subido a la nube de Google un par de millones de Pi, para poder analizarlos, más que nada. Y así fue, un rato después encontré una página web con dos millones de decimales de Pi. Me quedé francamente impresionado, de que alguien hubiera llegado a tal punto de fanatismo para sacar dos millones de decimales en apenas dos horas. Me descargué la página web para poder analizar aquello mejor, y así no depender de que Movistar tenga una avería en su centralita y que mande todo mi progreso y mi investigación a la papelera. Comencé a analizar los decimales y volví a encontrar el número de mi hermana, eso verificaba que los decimales que saqué no eran erróneos. Seguí investigando y unos miles de decimales más y me sorprendió encontrar mi número de teléfono allí. Decimal tras decimal, seguí investigando a ver que más ocultaba ese número. Ya eran las 17:00 y mis ánimos de seguir investigando iban amainando, hasta que encontré unos decimales que me sorprendió ver, estos decían así: ...17051992… que justo es mi fecha de nacimiento, 17 de mayo del 1992. Eso me dejó tanto desconcertado como sorprendido. A duras penas había investigado un par de millones y ya habían tantas coincidencias que comencé a delirar un poco y a pensar paranoias: si está mi fecha de nacimiento, es posible que esté también la de todo el mundo, junto a la fecha de sus muertes. Cuando pensé eso, tuve la brillante idea de llevar la noticia a el periódico local para que más gente lo supiera, pero, ¿cómo recibiría la gente la noticia? ¿O me tomarían por un simple tarado y me pondrían en un psiquiátrico? También había la posibilidad de generar un estrés en la sociedad de forma global. Tras pensar un largo rato, tuve un pensamiento que Pi esconde tantos secretos que no sería buenos desvelar que podrían generar un estrés en toda la tierra al difundirse que estarán mejor si permanecen ocultos, así que dejé mi investigación a un lado y acabé por seguir mi rutina normal.