Acordándome...

Acababa de terminar el libro “Los átomos” de Salvat, estaba entusiasmado. Ya en la cama, intenté visualizar ese extraño mundo que había “descubierto”, y así entré en duermevela…
Con los ojos cerrados empecé a imaginar que descendía hacia un túnel donde las cosas se agigantaban a mi alrededor.
Deambulaba sobre las fibras de mis sábanas, que parecían una malla de cables entrecruzados, donde ví unos inmensos monstruos mirándome extrañados.
- ¿Qué haces en el mundo de los ácaros? - Me preguntó uno de ellos.
- De viaje, supongo, descubriendo lo pequeño del mundo…
- Ja, ja, ja, pues suerte…
Percibí como seguía miniaturizándome.
Entonces visualicé unas cadenas de bolitas que me recordaron a una partida de dominó: se enlazaban, retorciéndose, unas simétricas, otras no… Supuse que eran moléculas, y proseguí. Me despedí braceando, a lo que una molécula de benceno, tan hexagonal ella, me saludó con un simétrico giro.
Todo a mi alrededor seguía creciendo ¡y entonces lo encontré!
- ¿Eres un átomo? - pregunté
- Claro, vivo aquí en comunidad.
- ¿En comunidad?
- Si a mí me sobra un electrón en el exterior y a otro átomo le falta, lo compartimos y así nos unimos para formar las moléculas que tanta rabia te daba estudiar…
Le sonreí sonrojado…
- ¿Puedo mirar dentro de tí?
- Claro, entra - contestó.
Su interior era un sitio extrañamente vacío. De refilón vi una nube a toda pastilla, y quise acercarme a esa esquiva neblina. Cuando me aproximé, se materializó ante mí una esferita perfecta que no paraba de girar. La única manera para dialogar sería encaramarme sobre ella, así que lo hice. Me preguntó, excitada:
- ¿Quién eres?
- Un ser humano, ¿y tú?
- Soy un electrón.
- Pero… antes me pareciste una neblina y ahora te veo perfectamente.
- Estoy en todas partes y no estoy en ninguna. Viajo por mi elipse alrededor del núcleo, hasta que tengo las suficientes fuerzas para saltar a otra elipse y girar más afuera, o pierdo fuerzas y entonces me voy más al centro… - replicó condescendiente.
- Entendido, pero eso de que estás en todas partes y ninguna… es raro…
- Es como cuando estás en casa en pijama y para salir a la calle te arreglas… Cuando no nos miráis somos una neblina indefinida, pero si decides mirarme, me arreglo para ti, me materializo para que me veas. - Me dejó estupefacto…
- Bueno, pues, me voy a visitar el núcleo.
- Buen viaje.
Llegué al núcleo, donde pude distinguir protones y neutrones intercambiándose unas partículas rapidísimas que me pareció que los mantenía unidos. Como más o menos los conocía, saludé y seguí mi camino. Elegí un protón y me metí dentro… Allí encontré otras tres particulitas. Deduje que debían ser los quarks, intercambiando más partículas entre ellos que los mantenían unidos…
- Gluones - me susurró un quark. - Me llamo Up. Prosigue, que te queda lo más chulo.
- ¿Pero hay más? - El quark me guiño un ojo y seguí bajando…
Entonces me encontré en un océano infinito de minúsculas cuerdecitas vibrando, bailando alocadas… Me dije “a por ellas” y me acerqué a una…
- Hola, soy un ser humano, ¿y tú?
- Hola, soy una cuerda. Soy tú, lo más pequeñito de ti…
- Qué raro…. Aquí estáis todas juntas, vibrando azarosamente, nada hace pensar que tú eres de mi cuerpo o de otro ser humano. Esto me lleva a preguntarte… si vosotras vivís aquí a vuestro aire, y vosotras me formáis a mí, al final lo que vosotras hagáis es lo que yo soy; entonces, ¿dónde queda mi libertad como ser humano? Al final no dejo de ser un montón de cuerdas, que hacen lo que quieren sin contar conmigo para nada…
- Ja, ja, ja… ¡cuánto te queda por aprender! Como puedes ver si yo vibro y topo con otra cuerda, la afecto, y ella me afecta a mí, ¿lo puedes ver? Yo soy tú, y tú eres yo, deberías haberte dado cuenta cuando viste como se “peinaba” para tí el electrón. Yo vibro así porque tú me piensas. Lo que tú decides, me define, lo que tú eres, me crea. Estamos aquí como materia porque tú nos miras… Recuerda cómo colaboraban los átomos compartiendo electrones para unirse, o cómo intercambian los nucleones para no separarse, cómo funcionan los gluones para unir a los quarks… Todo está conectado, es cooperación y colaboración. Tú sin nosotros no serías, pero nosotros sin tí tampoco. Eres porque estamos, pero estamos porque nos piensas…
En ese momento, abrí los ojos sobresaltado en mi cama. Todo era de su tamaño. Me costó asimilarlo… ¿Sueño, imaginación, realidad? No lo sé, pero me dormí con una sonrisa, el mundo me pareció más amable, más humano, menos raro… como en la canción.