Crónica del Nuevo Mundo

Nuevo Mundo
Hoy hemos tomado tierra, la expedición "Nuevo Mundo” está en Marte, décadas de preparativos toman sentido. Me llamo Lucía Hardin y soy la comandante en jefe. Hoy es sol uno vamos a comprobar si las impresoras han hecho su trabajo. Supongo que estas líneas las leerán millones de personas en la tierra, por lo que voy a explicar brevemente que hacemos aquí.

Hace once años diversas agencias espaciales enviaron una serie de robots autónomos destinados a trabajar en alfarería, ¡si miles de millones de euros destinados a hacer vasijas en otro planeta! Resulta que si utilizas un gran espejo en órbita y focalizas la luz en la región deseada (igual que un niño matando hormigas con una lupa pero a lo grande) sobre otra gran lupa formada por espejos (como un telescopio) en la superficie, eres capaz de concentrar suficiente la luz para “cocer” pequeñas cantidades de polvo marciano pudiendo crear capa por capa un iglú de tierra marciana (sí, un jarrón grande y feo pero tremendamente práctico), con capacidad de mantener la temperatura y la presión para acomodar vida terrestre. Durante estos años los "alfareros" autónomos han creado suficientes módulos como para albergar una ciudad pequeña. Nuestra misión es completar la construcción para que sea habitable, serán diez meses muy duros. […]

La Colonia
Diario de la estación, Salvor Rush.
Atrás quedaron aquellas misiones pioneras destinadas a construir la mayor base científica extraterrestre que jamás haya existido. Durante estas décadas nos hemos hecho mayores, semanalmente llegan nuevos cargamentos de todo tipo. Desde hace dos años almacenamos la misma cantidad de semillas que el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, con los mismos fines. Ahora estamos construyendo la biblioteca, para almacenar el saber humano lejos de posibles conflictos. […]

Destinados
- Jorge, es tu turno, lee tu relato ante el resto de la clase.
- Si señorita - trabado por los nervios -
Nos llaman “la generación”, supongo que somos especiales, ser los primeros en algo siempre es algo que destacar, pero ser la primera generación nacida en Marte es algo especial, algo que nos diferencia de los once mil millones de personas de la Tierra. Eso no quita que no podamos sentirnos como lo que somos, un experimento; se que nuestros padres intentan evitar esos pensamientos, pero es lo que muchos creemos (o sabemos). […]

Celebración
- Máquina estúpida, escribe ¡me siento inspirado!
"Alcalde Alonso a diez de diciembre del ciento noventa y nueve desde el establecimiento, discurso del bicentenario.”

"Años de lucha hoy se festejan, el primer bicentenario de la independencia de Marte, celebramos cien años como nación. Muchos, nativos descendientes de Marcianos, otros inmigrantes,
llegados de todas partes de la tierra; esencialmente todos ciudadanos de Marte. Somos un pueblo reconocido por las Naciones Unidas, y una de las principales potencias en investigación y salvaguarda; nuestra biblioteca almacena la mayor parte del saber humano, así como el genoma de millones de especies, muchas ya extintas; todo en cubos de cuarzo ¡Milenios de historia terrícola y centenares de marciana recogidas en un sólo lugar, imaginen los yottabytes!”. […]

Estamos solos
Puede que estas páginas en un futuro las lean miles de personas o tal vez se olviden en el polvo si no conseguimos que esto sea viable a largo plazo… Hace una semana el día doce de marzo del cuatrocientos veintitrés del calendario Marciano, impactaron dos asteroides de 40 km de diámetro, contra la península de Kamchatka (Rusia) y la costa este de los Estados Unidos. Se descubrió demasiado tarde, un esfuerzo coordinado entre las potencias nucleares, incluida Marte; coordinaron sus esfuerzos para desviar el objeto, claramente, resultaron inútiles. Solamente consiguieron romperlo en dos sin afectar al rumbo de colisión, simplemente era demasiado grande… Sólo pensar en las vidas perdidas…

Todos los intentos de contacto con la tierra han resultado inútiles, la cantidad de energía liberada… no soy capaz si quiera de concebirla. No creemos que haya supervivientes… y si los hay en algún búnker remoto… no, deben tener muchas oportunidades lejos de unos meses de vida… Esencialmente, estamos solos…

Suponemos que el actual estado de la tierra durará cientos de años. […]

La cantidad de problemas a los que debemos enfrentarnos aquí es inconcebible… Sin las importaciones, estamos esencialmente jodidos. No producimos suficiente de nada, como para asegurar nuestra supervivencia. Si llegamos a sustentarnos por nuestra cuenta, en unas cuantas generaciones la ausencia de diversidad genética terminará con los pocos humanos que quedamos en el universo; aunque ese será un problema al que deban enfrentarse mis hijos, el mío: asegurar su futuro.

- Fin de los registros -