CONSTANTES VITALES

Recuperación de constantes vitales en mamíferos superiores mediante aplicación de corrientes eléctricas concentradas.
Por Viktor Frankenstein, Ph.D.
Privatdozent, Ingolstadt, Baviera
Enviado para publicación, Phil. Trans. R. Soc., Sept., 1, 1823.

Abstract: Siguiendo la metodología previamente aplicada por otros investigadores en vertebrados inferiores (Galvani, 1791) y en invertebrados (electro-cristalización, Singer, 1814), hemos aplicado corrientes eléctricas concentradas sobre tejidos musculares, óseos y cerebrales de un mamífero superior, obteniendo resultados de motilidad y movilidad compatibles con la vida. La exposición a la electricidad ha sido de tipo concentrado, pero intermitente, a partir de rayos procedentes de una tormenta eléctrica. Posteriores investigaciones, aplicando electricidad de manera continuada (Volta, 1800), serán necesarias para llegar a resultados más concluyentes sobre otras funciones superiores de los sujetos así tratados.

Material y procedimientos: Una mesa de disección de metal modificada, con cables conductores de cobre fundidos a las cuatro esquinas de la misma, y protegidos con camisa de tela en todo su recorrido hasta su fundido en el extremo contrario con el extremo inferior de un pararrayos normal modelo Franklin. En la mesa, dos abrazaderas metálicas con correa de sujección de cuero a la altura de los miembros superiores y otras dos en los inferiores. Material de disección y cirugía estándar. Solución de formaldehido al 2% para la conservación de los tejidos.

Preparación de la muestra: para avanzar con respecto a los experimentos de Galvani, que utilizaron partes (miembros inferiores seccionados) del género Rana, se planteó la realización del experimento con un cuerpo de Homo sapiens. Al no disponer de un cuerpo único en las convenientes condiciones de conservación, menos de 48 hr desde el fallecimiento, se utilizaron restos de tres cuerpos diferentes de adultos varones correctamente conservados, a los que se inyectó como fluido conservante formaldehido al 2%, con sutura de las diferentes partes siguiendo procedimientos quirúrgicos según protocolo habitual.

Realización del experimento: La noche del pasado sábado 23 de agosto de 1823, la tormenta desatada sobre el curso medio del Danubio permitió la utilización de unas cantidades de fluido eléctrico concentrado, aunque de manera intermitente, difícilmente conseguibles en otra época del año.

La calibración del fluido eléctrico se hizo mediante la medida de la tormenta previa, la noche del 21 de agosto, activándose eléctricamente una aguja indicadora, con el 0 en el rayo más débil de los 76 registrados, y el 100 en el más potente.

Dicho fluido eléctrico se canalizó a través de los cables de cobre unidos al pararrayos instalado en el tejado de nuestra residencia, que se aplicaron sobre la mesa de disección, dirigiendo el fluido al sujeto.

Este se encontraba tendido en decúbito supino, con la cabeza recostada hacia el lado izquierdo, y con los brazos y piernas sujetos por correas de cuero a las que se incorporaban cables de cobre fundidos a las conexiones de los cables principales provenientes del pararrayos, de manera que se pudiese dirigir el fluido eléctrico a las articulaciones de muñecas y tobillos.

En la noche del experimento se registró un total de 23 rayos que activaron la aguja de medida (Ver Tabla 1). Los 14 primeros no sobrepasaron el 10 por 100 de la escala, y no produjeron efecto alguno sobre el sujeto. El primer rayo efectivo, en la escala del 25%, provocó una reacción galvánica en la pierna izquierda del sujeto, la más cercana a la entrada de los cables del pararrayos, moviéndose dicha pierna de forma convulsiva, elevándose aproximadamente 1 pulgada sobre la mesa.

Rayo R1-14 R15 R16 R17 R18 R19 R20 R21 R22 R23
Int <10% 25% 25% 35% 45% 45% 30% 65% 90% 25%
Efecto Nulo Galv Galv Galv Galv Galv Nulo Galv Vital ---

Tabla 1: Efecto de los rayos sobre el sujeto, en función de la intensidad eléctrica de los mismos

Los rayos subsiguientes, hasta el que hacía el número 19, provocaron reacciones galvánicas en ambas piernas y en el brazo izquierdo del sujeto, elevándose de manera convulsiva hasta 3 pulgadas sobre la mesa.

Tan sólo el rayo número 22 provocó una reacción con recuperación de las constantes vitales del sujeto, que le permitieron tanto incorporarse sobre la mesa como abrir los ojos, hasta ese momento cerrados. El posterior rayo detectado esa noche no causó ningún otro efecto.

Conclusión: Serán necesarios posteriores estudios en esta prometedora línea de trabajo. Para ello, será imprescindible disponer de un nuevo sujeto de experimentación, dado que, una vez revitalizado por el rayo #22, el actual fue capaz de bajar de la mesa y salir de la sala, sin que pudiese ser detenido, encontrándose actualmente en paradero desconocido.

Bibliografía

Galvani, Luigi (1791). De viribus electricitatis in motu musculari commentarius, Bologna.

Singer, George (1814). Elements of Electricity and Electro-chemistry, London.

Volta, Alessandro (1800) Phil. Trans. R. Soc. Lond. 90, 403-431.