FUERA O DENTRO?

Solo faltan cinco minutos para que todo empiece, debo retener las lagrimas en mi, no puedo dejar que se me escapen delante de mis hijos, no quiero preocuparlos como lo estoy yo, los pobres solo saben que su mama debe someterse a una operación. Pero no saben que es esta operación puedo quedarme n coma, puedo quedar invalida o incluso morir. Pero lo peor es que si no me opero ya mi destino estará firmado.
Doy un beso a mis dos hijos uno a mi marido y un fuerte abrazo a mi madre. Me tumbo en la camilla respiro hondo, y escucho l voz del doctor como si estuviera en una capsula de cristal. Realmente no entiendo que me está diciendo, siento un pinchazo en el contra codo y empieza a nublarse mi vista. Siento como si saliera de mi propio cuerpo volando. De repente mi vista vuelve a ser normal, puedo ver mi cuerpo en la camilla y los médicos interviniéndolo, sigo observando la escena y parece ir todo muy bien.
Ya llevan veinte minutos en quirófano, y una de las enfermeras avisa preocupada al doctor diciendo:
-La perdemos doctor.
El doctor reacciona rápidamente pero yo puedo sentir como que todo ha cambiado no puedo volver a mi propio cuerpo, nadie me ve, nadie me oye.
De repente un flash deslumbra mi vista y cundo consigo recuperar la visión reconozco el prado donde veraneaba yo cuando era pequeña con mis padres y mis dos hermanos mayores. Todo era muy bonito y perfecto, pero era reconocible que eso no era real.
Si me concento mucho consigo escuchar las voces del doctor y mi familia comunicándoles que yo me he quedado en coma. ¿Pero cómo puede ser esto? ¿Y ahora qué hago?
El terror se apodera de mí, no sé si todo esto es una imaginación o no, no sé si todo esto es real o no. Lo único que sé es que puedo seguir sintiendo, escuchando, oliendo y degustando tal y como lo hacía antes.
Ya han pasado dos días desde que estoy aquí, empiezo a creer que todo esto si que es real, que estoy en coma y mi familia está sufriendo por mí. De vez en cuando escucho la voz de mi marido hablando con el doctor, el cual le explica que estoy en una situación muy crítica y que necesitan todas las autorizaciones para poder empezar a hacerme tratamientos y revisiones con el tac.
Ya van tres meses desde que estoy aquí, llevo varios días escuchando como el doctor discute con mi marido sobre desenchufar algo, que hacen todo lo posible pero que no cree que haya salida. Hay algo en mí que me dic que debo preocuparme por lo que están hablando, pero la otra parte me hace relajarme y pensar que quizás lo que se viene no es tan malo, que quizás solamente iré a un lugar mejor.
Siento una gran debilitación en las piernas, los parpados se me cansan y tengo una sensación de sueño muy grande. Intento llegar a la cama donde había estado durmiendo durante todo este tiempo. Pero hay algo que no me deja mover, me derrumbo en el suelo y caigo en el gran sueño de la vida, la muerte.