Descanse en paz, mi Señor

Descanse en paz, mi Señor

Hoy día 20 de Abril de 1616, Sancho Panza y yo, temíamos que Don Quijote de la Mancha, nos abandonará hoy dejando tras él un rastro de tristeza y nostalgia. Pero antes de que nos dejara, le contó una historia que Sancho Panza había escrito para él:

Érase una vez, un día cualquiera, Don Quijote soñaba con ser un famoso inventor científico, y ese mismo día, se le iluminó la mente, y tuvo una idea que marcaría un antes y un después en la astronomía. Soñó con conseguir observar y por tanto, explorar el universo a través de un invento que te permitiría ver todo más de cerca. Él se lo imaginó con forma de tubo y unas lupas en su interior. En cuanto pudo, fue a contárselo a Sancho, su fiel escudero, el cual le dijo que dejara de soñar, que eso era prácticamente imposible. ¡Tonterías! Exclamó Don Quijote, y acto seguido ordenó a Sancho que le ayudará a crear esa magnífica idea que había tenido. En cuanto encontraron una oportunidad se pusieron manos a la obra. Sancho Panza, le trajo una lente, y un estrecho tubo que había encontrado, tal como le había ordenado Don Quijote . Ahora faltaba el paso de unir las dos piezas. Don Quijote miró a través de la lente, y pudo observar que todo parecía más próximo a él, e incluso más grande. Recortó la lente, de manera que tuviera el mismo diámetro que el tubo, y lo encajo con suavidad en el interior del tubo.
Esperó a que cayera la noche, y se subió a la azotea de su humilde casa. Desde allí, pudo observar que el universo era mucho más distinto de lo que la gente pensaba. Pudo observar el tamaño de las estrellas, los cráteres de la luna, pero poco más, ya que esa lente no era suficientemente efectiva. Lo importante, es que a partir de ese momento y ese invento, el mundo de la astronomía iría más allá, haciendo los telescopios más expertos y efectivos, y descubriendo el universo poco a poco. Y todo gracias a él, al queridísimo Don Quijote de la Mancha, y a su fiel escudero Sancho Panza, el cual se quedó atónito al conocer la magnífica mente de ese hombre.
Los dos pasaron toda la noche observando la historia del universo, de la cual habían descubierto una parte y la cual irían descubriendo más adelante diferentes hombres que pasarían a formar parte de la historia.

En la dedicatoria ponía:
Usted no ha sido un héroe en aspecto científico únicamente, sino que ha sido un héroe en todos los sentidos. Por eso le doy mis más sentidas gracias.

Tras oír esa historia el magnífico Don Quijote, se emocionó, y le agradeció a su escudero haber pasado con él todo esos años, incluso le llego a decir que fue su mejor amigo y que le extrañaría mucho, tras esas dulces palabras Don Quijote cerró sus dulces ojos y se durmió, se durmió para siempre.
Finalmente, Don Quijote murió el día 22 de Abril de 1616, acompañado de la presencia de su fiel escudero, y recordando una y otra vez esa increíble historia.

Lo gracioso de todo esto, pensé, es que esta ficticia historia era más o menos una realidad, ya que el primer telescopio se inventó en 1608, aunque eso todavía no había llegado a los oídos de esos dos hombres.

Fin.