¿Otra vocación?

¿Otra vocación?

Era viernes 16 de abril de 2010, salí al jardín, ya había anochecido, había muchas estrellas en el cielo, me tumbé en la hierba, y estuve aproximadamente dos horas observando las estrellas intentando identificar cual era la osa mayor y el resto de constelaciones, eso me llevó a pensar en el movimiento circular uniforme que hace la Tierra alrededor del Sol.
Seguí contemplando la maravilla que tenía encima de mi cabeza, cuando vi la hora eran las doce, me levanté exhausta, entré en casa y me acosté en cama, estuve gran parte de la noche pensando si yo podría llegar a ser una física, acabé dormida y todo lo que soñé aquella noche fue sobre los movimientos rectilíneos uniformes, en el movimiento circular uniforme, etc.
Al día siguiente no podía parar de pensar en la física, era lo que realmente me apasionaba, así que me arriesgué, me llené de valor y de confianza y dejé mi trabajo, para dedicarme en profundidad a mi verdadera vocación. Fui corriendo a la biblioteca y tomé prestados todos los libros que estuvieran relacionados con este tema, me fui a casa y comencé a leer con detención todos los libros, las horas pasaban volando, no sentía hambre ni sed, estaba enganchada a esos libros, no podía dejar de leerlos, eran muy interesantes, apasionantes e increíbles, poco a poco se me iban cerrando los ojos hasta que acabé dormida encima de los libros, en la mesa de la cocina, al día siguiente estaba agotada así que decidí dormir hasta las 3 de la tarde. Comí un yogurt de fresa y me fijé en las Kcal, eso también me llevó a pensar en los tipos de energía como la cinética o la potencial, y seguí devorando los libros con los ojos, pasaron horas, días, semanas, meses, hasta que acabé todos los libros que contenían cosas de física, sabía lo suficiente sobre ese tema. Me fui al observatorio para desconectar un poco, estaba perdiendo el tiempo, necesitaba material profesional e involucrarme a fondo en esto, compré lo necesario, conocí a físicos y empecé a investigar, a ver si encontraba alguna teoría.
No sabía si había sido muy precipitado haber dejado mi trabajo, porque me parecía imposible encontrar algo, una teoría, un planeta, una constelación, otra galaxia, todo me parecía ya imposible.
Fui a recuperar mi trabajo y me volvieron a contratar, y poco a poco fui olvidando mi obsesión por la física, pero lo que no olvidé fue todo lo que aprendí leyendo todos esos libros. Estaba agotada de estar tanto tiempo metida en casa, así que después de ir a trabajar fui a dar una vuelta y a respirar un poco de aire, reflexionado si había perdido el tiempo en involucrarme tanto en la física o no; pensé y pensé hasta que se me hizo tarde y tuve que volver a casa, al final pensé que había hecho lo correcto, y ahora tenía mucha cultura, pero haber dejado mi trabajo fue un poco precipitado, llegué a casa, me tumbé en cama y me quedé dormida.
Cuando me desperté vi la hora, era tarde, así que me fui corriendo al trabajo, cuando llegué estaba cerrado, no sabía qué pasaba, ¿era festivo y no me acordaba? Me encontré a mi secretaria en la cafetería que está frente al edificio donde trabajo, me acerqué a ella y le pregunté cual era el motivo por el que estaba cerrado, me miró insólita y aturdida, me dijo que si estaba bromeando o que no sabía en qué día vivimos, me quedé perpleja mirándola con aire de confusión, me dijo que era sábado y que los sábados no se trabaja. Miré el calendario, y efectivamente era sábado, pero sábado 17 de abril del 2010, lo que quiere decir que todo había sido un sueño, eso si mi pasión por la física continua a día de hoy.