La noticia de mis sueños

LA NOTICIA DE MIS SUEÑOS
Estaba sentada en mi sofá. La verdad, es que lo único que me apetecía era irme a dormir pero sabía que si me tumbaba en mi cama no conciliaría el sueño hasta bien entrada la noche así que me puse a leer el periódico para ponerme un poco al día de las noticias. Ninguna noticia me resultaba realmente interesante como para leerla completa, pero en la última hoja, encontré una que si que me llamó verdaderamente la atención. Su titular decía: EL MONO LUMINESCENTE.
Si te soy sincera aquel título me hizo mucha gracia, pero la verdad es que tenía cierta curiosidad por leerla, así que decidí hacerlo. Al terminar de leer aquella noticia, no paraba de darle vueltas. Me resultaba tan sorprendente que se pudiera crear algo así que mi subconsciente quería investigar sobre todo aquello, y, claro, la paciencia no es una virtud por la que yo me caracterice, me levanté, cogí mi ordenador, un cuaderno y me puse manos a la obra.
Abrí Google y puse el mismo título de la noticia. Al principio encontraba páginas que no me solucionaban nada pero a los pocos segundos encontré una que pareció interesante. Decía algo así como que se habían creado por primera vez monos transgénicos que incorporan en su ADN el gen que codifica la proteína verde fluorescente. Mi intriga cada vez era mayor, mi cansancio pasaba desapercibido y sabía que, si lo dejaba para mañana, no sería capaz de dormir tranquila. Continué investigando y empecé por el principio ¿Cómo era eso de que se le podía incorporar ADN a un ser vivo en la propia vida? Tras varios minutos encontré algo sobre La tecnología del ADN. Se trata de unas técnicas de laboratorio que permiten combinar el ADN de distinto origen, incluso de diferentes especies, en una única molécula de ADN. Los científicos utilizan estas técnicas para trasferir genes de unas células a otras utilizando un vector. Comprendí lo que estos científicos habían hecho: transferir el gen de luminiscencia de la medusa al mono.
Eran ya las cuatro de la mañana y mis ojos se cerraban, así que decidí irme a dormir. Me fui con una sensación extraña. Me gusta la ciencia, es mas soy profesora de Biología, pero no me veía capaz de poder crear algo como lo hicieron aquellos científicos. Era algo casi imposible y digo casi porque a mí me gustan los grandes retos. Cuando me desperté por la mañana busqué al grupo de científicos que crearon tal criatura y me puse en contacto con ellos. A poco más de las dos de la tarde recibí su respuesta a mi e-mail en la que decían:"En un mes tenemos programada una conferencia en Madrid a la que puede usted asistir y en ella explicaremos todo lo que quiera saber sobre proceso".
Pasado el mes, allí estaba yo, una hora antes de lo establecido porque quería intentar hablar personalmente con los científicos. No pudo ser pero no pensaba rendirme. El proceso había sido el mismo que aparecía en Internet y les confesé que yo quería crear algo así. Al principio se echaron a reír, pero luego logré convencerlos y me dieron la oportunidad de viajar con ellos hasta su gran laboratorio y empezar poco a poco. Naturalmente decidí ir. No perdía nada y seguramente conseguiría aprender cosas nuevas, además, quizás podría lograr mi objetivo. Llegué muy emocionada y entusiasmada por aprender más y enseguida me puse a leer algunos libros que encontré por allí. Al día siguiente empezaron a enseñarme como funcionaba todo aquello. Debíamos estudiar la parte más segura para poder coger el gen y después utilizar un vector para poder pasarlo al otro individuo. Allí nada parecía imposible, para todo había una solución o una explicación, todo resultaba tan fácil...No sé por qué dichosa razón se me ocurrió contarle mis planes al jefe del equipo, pero supuse que él podría ayudarme con mi invento. Dos semanas después nos pusimos manos a la obra. Le quitamos el gen de luminiscencia a una medusa que habíamos estado estudiando durante dos semanas, escogimos un vector y lo inyectamos a una persona que se había ofrecido para hacer aquella locura. No sabíamos el porqué pero aquel hombre estaba seguro de que todo saldría bien y confiaba en nosotros. A lo largo de un día, conseguimos paso a paso finalizar el proceso. No teníamos prisa, todo tendría que salir bien, no podía fallarnos nada y estábamos seguros de que lo habíamos hecho correctamente. Varios días después, comprobamos que nuestro experimento había funcionado. Parece una gran locura pero sí, habíamos conseguido crear a una persona que emitía luz. Ahora la noticia que leí aquella noche y que se convirtió en la razón de todo me tendría a mí misma como protagonista del maravilloso invento