¿Cómo ocurrió?

Era una fría tarde del 22 de Abril de 1616, en la que España lloraba al oir que se había declarado que Miguel de Cervantes había muerto. Lo que no estaba declarado con exactitud era la forma en la que murió; unos dicen que de fiebre, otros que se había ahogado, otros que estaba de vacaciones en Asia cazando y lo mató un tigre y otros que lo raptaron y al cobrar el rescate lo eliminaron. Sin embargo, la verdadera causa fue una diabetes que se llevó a Miguel de Cervantes cuando el escritor sólo tenía 68 años. La muerte le sorprendió en su casa, situada en la esquina entre la calle León y la calle Francos, en pleno barrio de las Letras madrileño. Dos semanas antes, el escritor había profesado en la Orden Tercera de los Franciscanos y había anunciado su deseo de ser enterrado en la Iglesia del Convento de las Trinitarias Descalzas, en el mismo barrio donde vivía. Al pueblo Español le costó asimilarlo.
Fernando estaba particularmente abatido. Admiraba a D. Miguel de Cervantes Saavedra. Había tenido el privilegio de conocerlo personalmente. Y, en su interior, estaba convencido de que el episodio del Quijote de los molinos estaba inspirado en él, puesto que tenía algún molino en sus tierras y "peleaba" contra ellos.
Sí, peleaba. Peleaba porque estaba convencido de que los molinos podían servir para algo más que moler grano. Había inventado un aparato que el giro de las aspas con el viento, en lugar de mover la piedra de moler, producía un fluido lumínico como el de los rayos de las tormentas. Y había comprobado cómo este fluido era capaz de matar a un gato...pero también de revivirlo. Todo dependía de la fuerza y cantidad de ese fluido, por dónde entraba en el cuerpo y el tiempo que había pasado desde que el animal había muerto.
Cuando tuvo noticia de lo ocurrido con D. Miguel, se dirigió rápidamente a dar sus condolencias a la familia y se ofreció a encargarse del traslado del cuerpo al Convento de las Trinitarias. Y así lo aceptaron.
Recogió el cuerpo de su admirado amigo y lo colocó en un carromato engalanado con adornos fúnebres que a todos pareció muy adecuado a la grandeza del personaje. Y puso rumbo al convento...con un "ligero" desvío pasando por uno de sus molinos. Aquél en el que estaba su invento. Tenía todo preparado. Afianzó el carro de madera para que no se moviera, abrió las lujosas telas que rodeaban a su amigo, le abrió la camisa, le colocó sobre el pecho unos hilos de plata que conectó a su invención. Las diversas pruebas realizadas con los gatos le habían hecho concluir que el lugar más adecuado era junto al corazón y que la plata era el material por el que el fluido luminoso pasaba mejor. El cielo colaboró, quizá estaba también enfadado por la pérdida de tan insigne personaje o quizá Dios facilitó la posibilidad de una segunda oportunidad; en cualquier caso se levantó un viento fortísimo y el fluido pasó a través del metal y lo que ocurrió después no se me ha dado a conocer ¿fue llevado el cuerpo al convento y enterrado según nos dijeron?¿o fue otro cuerpo el que terminó en las Trinitarias?¿Para encubrir este hecho se trasladaron los restos a un lugar desconocido años después?¿Tuvo éxito el fluido luminoso del invento de Fernando?¿Quizá este es el motivo por el que la obra "Los trabajos de Persiles y Sigismunda" apareció un año tras "su muerte"?¿La terminó cerrando así la etapa como escritor que, según dicen algunos, ya le abrumaba?¿Siguió escribiendo bajo otro nombre? ¿Volvió a su querida Nápoles o a algún lugar de la Mancha de cuyo nombre yo tampoco quiero acordarme?