Habilidades

— Bienvenidos al Experimento 3.2. —dice una voz femenina desde los altavoces de la nave— Despegamos.
La nave empieza a temblar. Me cojo tan fuerte a los brazos del asiento que los nudillos se me vuelven blancos. ¿Dónde vamos? ¿Porque estoy aquí? Mi cerebro va a cien por hora.
— En el Universo hay tres planetas. El nuestro, y dos desconocidos. El Experimento 3.2 consiste en saber si se pueden habitar. Por eso os hemos elegido. — vuelve a hablar la mujer— Cinco de vosotros iréis al planeta izquierdo, y otros cinco al derecho. Para hacer los grupos os haremos una prueba. Jake Roberts —un chico alto y rubio se levanta con soberbia y desaparece por una puerta que aparece enfrente.
Vuelve a su asiento medio dormido después de unos minutos. No parece el mismo de antes. Pierdo la cuenta de las personas que pasan por esa puerta y vuelven como zombis hasta que me llaman.
— Emma Clinton.
Entro en una sala azul, donde hay una mujer sonriendo en una silla.
— Soy Angie. Siéntate —dice—. No temas.
No tengo miedo, más bien es curiosidad. Me siento y me ofrece un vaso lleno de líquido azul, dice que es agua. Le contesto que no me engañe, que el agua es transparente. Sonríe. Me limito a beber el líquido. Cuando parpadeo ya no estoy en la nave, sino en un bosque oscuro, hace frío. ¿Qué pasa? Subo a un árbol con dificultades. No hay nada más que bosque, pero no muy lejos veo un brillo. Bajo de un salto y corro en esa dirección. Llego a una llanura dividida por un amplio río. Al otro lado hay una plataforma plateada. El brillo. Construyo un puente con unas ramas, llego al otro lado y voy hacia la plataforma. Cuando abro los ojos estoy de nuevo en la nave.
— Que raro... Y tienes el ritmo cardiaco estable —dice Angie cerrando un cajón con agujas— Entonces no te doy el tranquilizador. Puedes irte.
Me siento en mi sitio más despierta que los demás y con más curiosidad.
— Escuchad. Ese líquido ha entrado en vuestra personalidad y nos ha enseñado como sois, y lo que sois —explica Angie—. Os hemos dividido de manera que en cada grupo haya las mismas habilidades vitales para sobrevivir: fuerza, inteligencia, agilidad, velocidad y amabilidad. Planeta derecho: Mia, Jake, Colin, Emma y John. Bajad.
Nos ponemos trajes y cascos protectores. Una puerta se abre y nos deja ver un desierto.
— Sobrevivir. Buena suerte —dice Angie. Vuelve dentro de la nave y ésta despega.
Caminamos sin rumbo mientras voy pensando en todo. ¿Qué habilidad predomina en mi?
— Tenemos que buscar comida —suelto.
Asienten y después de horas encontramos un par de palmeras muy altas, y arriba unos cuantos cocos.
— Es la hora de saber quién es el ágil —dice John.
Jake intenta subir pero aunque se agarra bien, resbala. John y Colin ni siquiera consiguen agarrarse. Lo intento: abrazo con fuerza la palmera pero resbalo. Mia trepa tan rápido que cuando nos damos cuenta deja caer los cocos. Cuando baja me abraza, y me siento feliz. Por ella.
Al oscurecer acampamos en una zona sin desnivel. Jake parte de un golpe uno de los cocos con una piedra afilada. Los chicos y yo lo intentamos con los otros, pero ni siquiera se agrietan.
— Ya sabemos quienes son el fuerte y la ágil —dice John.
— ¿Pero de qué sirven las habilidades? —pregunta Colin.
— Para saber si todos los humanos podrían sobrevivir aquí —explico—. Cada persona tiene una habilidad vital seguro, y nosotros tenemos alguna muy desarrollada...
Un ruido tapa mi voz. De pronto una bestia con cinco cabezas sale de detrás de unos matorrales.
— ¡Escoged una cabeza y matarla! —grita Colin.
Escojo una cabeza. Veo a Jake luchando con la piedra, a Mia esquivando la cabeza del monstruo, y a John intentando calmar a la bestia. Me fijo en Colin, él también me mira.
— Creo que soy el rápido —dice entre dientes —. Entonces tú debes ser la...
Lista. ¿Cómo puedo ganar a una cabeza de un monstruo con inteligencia? Miro la cabeza. Echo un vistazo al suelo, no hay más que palos. ¡Palos! Antes me han ayudado. Cojo una rama y cuando la bestia intenta morderme se la pongo en el medio de la boca. Todos matan a su manera su cabeza. Jake con la piedra afilada, Mia consigue que se dé contra el suelo y quede inconsciente, John consigue que se duerma y Jake lo apuñala. Colin lo marea y también queda inconsciente. Algunos tienen arañazos o heridas superficiales. Nos abrazamos, y empezamos a reír.
— De momento hemos podido sobrevivir, significa que este planeta es habitable —dice Mia.
— Y que por fin sabemos realmente cómo somos —añado.