¿Viajas con la ciencia?

Por fin sonó el despertador y el día más duro y peligroso de mi vida estaba comenzando. A las nueve y media había quedado con Stephen Hawking. Me imagino que todos lo conoceréis y si no os lo presento ahora mismo Stephen es un físico teórico muy bueno. Yo lo conocí hace unos años y desde entonces somos muy amigos. El otro día me mando un email en el que me decía que había conseguido crear junto con otros amigos de profesión, una máquina del tiempo. Y como viajar entre dimensiones es muy peligroso me pidió que le acompañara. Yo le dije que sí sin pensármelo dos veces, no sabía que era un viaje muy arriesgado.
Me dirigí hacia un pequeño almacén a las afueras de la ciudad, allí me esperaba él y dos colegas suyos. Entramos en el interior del almacén en el que había un aparato muy extraño, debía ser la máquina. Era como una cápsula de cristal en cuyo interior había miles de botones y cables. Stephen, me explicó, que quería reunir a los mejores científicos de la historia, para crear un aparato que nos pudiera proteger de una gran lluvia de meteoritos 100.000 veces más grande que la que extinguió a los dinosaurios. Esta se dirigía hacia a la tierra a una velocidad de 100.000km/s Me dijeron que esta tardaría solo unos 3 días en llegar a nuestro planeta. Así que nos quedaban menos de 72 horas para poder salvar la humanidad y conseguir crear una máquina que nos protegiese.
Necesitábamos las mentes más brillantes de la historia para llevar a cabo nuestro gran y dificilísimo proyecto. El primer candidato que elegimos fue Arquímedes uno de los primeros físicos de la historia. Este vivió en Grecia en el siglo III antes de Cristo. Le pusimos bastante gasolina a la máquina ya que teníamos que remontarnos muy atrás en el tiempo hasta llegar a su época. Una vez estuvo lista entramos y la programamos para el año 250 a.C Una vez listo salimos hacia allí, se abrió un portal el cual nos abdujo y en tres minutos nos escupió muy bruscamente. A continuación, se abrió la puerta y aparecimos en Siracusa una pequeña ciudad muy bonita. Nos dirigimos hacía su casa entramos y lo encontramos trabajando con una palanca, como ya sabéis Arquímedes fue el que explicó la teoría de la palanca. Le contamos todo lo que ocurría y se vino con nosotros. Una vez devuelta en el almacén, pensamos quien podría ser el siguiente en ayudarnos. Al cabo de un rato lo teníamos claro, Nicolás Copérnico un gran astrónomo que con los recursos de su época elaboró la teoría heliocéntrica. Programamos la máquina hacía el año 1520. Se abrió otro portal y aparecimos en Polonia nos dirigimos hacia la casa de Copérnico nos lo encontramos trabajando en su gran teoría. Después de estar un rato hablando con el dijo que podría ayudarnos y se sumo a nuestro proyecto.
Una vez en el almacén vimos que no era suficiente y nos aventuramos a buscar más voluntarios, le estuvimos dando vueltas en la cabeza hasta que encontramos el candidato perfecto un gran astrónomo como Galileo Galilei. La gente le llama el padre de la ciencia, pensamos que se llevaría muy bien con Copérnico ya que Galileo apoyó su teoría. Programamos la máquina para el año 1600 aparecimos en Florencia, una ciudad de Italia, nos encontramos a Galileo en una gran explanada viendo las estrellas con su telescopio. Él fue el que lo inventó. Le contamos la desgracia que iba a ocurrir y se sumo al grupo.
Cuando llegamos al almacen nos dimos cuenta de que durante los viajes pasan muy deprisa las horas y habíamos consumido ya 24 haciendo que solo nos quedaran 2 dias para la llegada de la lluvia. Como íbamos contra reloj decidimos dejar a Galileo, Arquímedes y Copérnico con uno de los amigos de Stephen para que comenzaran el proyecto así para cuando llegáramos ya
tendríamos algo con lo que trabajar. Ellos se pusieron manos a la obra y Stephen y yo seguimos viajando en el tiempo. Todo parecía ir sobre ruedas (dentro de lo que cabe) pero a la hora de partir con la máquina nos dimos cuenta que solo quedaba combustible para viajar como máximo 65 años hacia atrás tuvimos que dejar algunos grandes científicos atrás como Isaac Newton o Louis Pasteur. Así que decidimos ir a buscar a Albert Einstein nos desplazamos a 1930 nos dirigimos hacia su casa en estados unidos donde estaba muy ocupado trabajando en una fórmula que unos años más tarde presentaría…
Por suerte conseguimos reunir a tiempo a todos los grandes científicos de la historia para poder salvar la humanidad. Lo logramos trabajando en equipo y creando un gran escudo magnético que evitó nuestra extinción.