Historia de los supersoldados

El pasado atentado en Francia ocasionó aproximadamente 130 muertos. Un yihadista se inmoló en un famoso restaurante parisino, ocasionando un total de 200 heridos.
Nuevo atentado en Bélgica. Varias personas pertenecientes al ISIS, detonaron sus cinturones explosivos originando cerca de 35 muertos en el metro y aeropuerto de Bruselas.
Atentado en Iraq. Un terrorista suicida causó alrededor de 30 muertes a la salida de un partido de fútbol, en la capital iraquí, Bagdad.
Eran noticias habituales en los telediarios, ya casi ni nos sorprendían. Pero, ¿qué se podía hacer para evitarlos? Había muchas opiniones al respecto: que si bomba atómica al ISIS, que si intervención militar en Siria, que si intentar pactar un tratado de paz, que si cortar los suministros enviados a países como Siria…
Todas y sin excepción tenían inconvenientes. Sin embargo el gobierno de Estados Unidos barajaba una posibilidad remota, arriesgada, pero única. En realidad, este método ya se intentó ejecutar en la segunda guerra mundial con el bando nazi. Consiste en alterar la genética de un ser humano con el fin de que este sea más resistente e inteligente para fundamentalmente, las guerras.

24/6/2017 Ciudad de Nueva York
El inspector militar se encargó de dar personalmente la carta que decía: reunión secreta el 29/6/2017 en la “Casa Blanca”, a todos aquellos que cumplían todos y cada uno de los requisitos. Tenían que tener una constitución atlética, además de un coeficiente intelectual mayor de 115.

29/6/2017 Casa Blanca, Washington
“¿Han llegado ya todos?” – preguntó el Presidente
“Sí señor” –respondió el inspector.

Una vez ya todos reunidos dentro de la sala, el Presidente les explicó detalladamente sus intenciones.

“Bien señores, estáis hoy presentes, como muchos sabréis, por los gravísimos atentados que han ocurrido en distintas zonas del mundo y que han ocasionado tantos problemas durante estos últimos meses. Nuestra solución es muy compleja y a la vez peligrosa, pero está claro que no nos podemos quedar de brazos cruzados. Nuestra idea es haceros más fuertes, ágiles… en resumidas cuentas, haceros supersoldados. Todos aquellos que no queráis uniros a este proyecto, este es vuestro momento de marcharos. Por otra parte, los interesados venid conmigo.”- les ordenó el presidente.
Todos los valientes entraron a otra sala parecida a la anterior pero esta está resguardada con numerosos militares.
El plan, consistía en transformarse genéticamente. Este proceso era largo y costoso. Primero debían entrenar duro durante un año para después ser sometido a la difícil operación. Y por último ser asignados en diferentes misiones para acabar hasta con el último terrorista. Se estimaba que estas misiones iban a durar años, incluso décadas. Una vez transformados, vivirán todos en un cuartel secreto en el norte de Rusia, donde no pudieran ser encontrados.
3/7/2018
Era una calurosa tarde de verano, todos los hombres ya estaban preparados para someterse a la operación. Para esta, habían contratado a los mejores médicos del mundo. Su misión era alterar su sistema genético de modo que estos supersoldados sean resistentes al hambre al sueño y por supuesto, inmunes a las temperaturas extremas y al dolor. Sería una especie de biorobot con base humana, una auténtica máquina de guerra.
12/10/2018
Todos los militares eran conscientes de la dificultad de la misión. Eran conscientes de que era casi imposible de derrotar a todo un ejército que no teme a la muerte. Eran conscientes de que muchos iban a morir… Pero lo más importante, era que ya no tendrían contacto con el resto de la población, no volverían a ver otra vez a sus familias, no verían crecer a sus hijos… El Presidente lo dejó muy claro: no podréis interactuar con las personas “sanas”, por seguridad, ya que no sabemos cuáles pueden ser los efectos secundarios de esta operación.
13/10/2018
A la mañana siguiente, no queda rastro de vida en todo el planeta. El Estado Islámico había lanzado varias bombas de hidrógeno repartidas por todo el mundo para acabar con los infieles y llegar al paraíso con su profeta, Alá.

Sin embargo, en el norte de Rusia, era todo distinto. Había un pequeño grupo superviviente. Tal vez se trataba de los supersoldados, o tal vez, de los yihadistas escondidos ahuyentados por la muerte. Lo que está claro, es que nunca lo sabremos.