Vida subterránea

Año 3026. La humanidad había llegado casi a la extinción debido a las guerras por intentar dominarse unos a otros. La atmósfera era irrespirable y fría. Los humanos que resistieron vivían refugiados en subterráneos sin poder salir a la superficie. Pero aun así no habían aprendido de sus errores pasados. Se impuso un gobierno por la fuerza que controlaba a todos los humanos. A estos se les repartió según su posición social en distintos niveles. No había posibilidad de cambiar de una clase a otra.

Se hacía necesario salir a la superficie a buscar provisiones pero nadie podía sobrevivir fuera. No tenían luz ni agua corriente. Se les ocurrió crear seres humanos que pudieran resistir la atmósfera exterior. Para ello modificaron algunos genes y los implantaron a los humanos que pertenecían a las clases inferiores. De esta forma estas personas tenían la piel más resistente, podían obtener el oxígeno del anhídrido carbónico y eran capaces de ver en la oscuridad. No tenían ninguna diferencia física con el resto y pasaban desapercibidas, pero podían sobrevivir en el exterior.

Estos humanos modificados salían a la superficie y recogían cosas necesarias para la supervivencia en los subterráneos. Construyeron tuberías para llevar el agua, tendidos eléctricos… Los hacían trabajar sin descanso día tras día. La forma de vida en los subterráneos mejoró considerablemente.

Los humanos modificados eran en general aceptados pero se les consideraba inferiores porque salían a la superficie y tenían que trabajar. Ellos trabajaban con ganas para mejorar las condiciones de vida de todos, las suyas y las de los demás.
La población de las clases superiores comenzó a aumentar y los conflictos entre ellos eran cada vez mayores. La gente vivía muy ociosa y no valoraba lo que tenía porque no les costaba trabajo obtenerlo.

El gobierno decidió que lo mismo que había hecho con los trabajadores de la superficie lo podía hacer con las demás personas para crear una población de seres superiores. Se crearon genes para manipular a todo tipo de personas. Unos hacían que las personas fueran fuertes, otros que fueran muy inteligentes… Estos genes se comenzaron a implantar pero solo a las clases que ellos consideraban superiores. No se podían mezclar con los genes de los trabajadores de superficie porque los humanos no sobrevivían con los dos cambios.

En pocos años las diferencias entre clases sociales se hicieron muy evidentes. La clase dominante era físicamente más fuerte y lista y explotaba laboralmente a los que consideraban inferiores.

Comenzaron a tratar a las personas que consideraban inferiores con mucho desprecio. De lo que no se dieron cuenta es de que en esas condiciones de supervivencia no es mejor el más fuerte y el más listo sino el que se puede adaptar mejor al medio.
Los humanos modificados para sobrevivir en la superficie empezaron a cansarse del trato que recibían por parte de los demás humanos y decidieron construir ciudades en la superficie. Ellos no tenían ninguna problema para vivir allí. Dejaron de bajar a los subterráneos y se instalaron definitivamente en el exterior.

Pronto se agotaron las provisiones en los subterráneos, ya no llegaba el agua ni la luz…Los humanos listos y fuertes se dieron cuenta del error que habían cometido. Ellos no podían sobrevivir solos.

Los seres humanos vivimos en sociedad para beneficiarnos unos de otros, no para aprovecharnos de los demás. El ser humano es un ser social que necesita relacionarse e interactuar con otros humanos. No hay que intentar someter a otras personas para que hagan lo que a ti te parece que se debe hacer.

Pero el ser humano también necesita adaptarse al medio ambiente en el que vive. Los seres que se consideraban inferiores fueron capaces de comenzar una nueva existencia en la superficie, que aunque era hostil, les permitía vivir al modificar ellos sus características. Construyeron edificios, carreteras… y ciudades.

Casi todos los seres superiores que aceptaron su equivocación decidieron que era mejor adaptarse al medio y sobrevivir en sociedad que terminar solos en un subterráneo.Solo unos pocos no salieron de su error y vivieron para siempre en los subterráneos.
El resto modificó sus genes para poder adaptarse a la superficie y convivieron con el resto de los humanos participando de los trabajos. En ese entorno las clases superiores eran las que se adaptaran al medio por lo que ya no existieron más las diferencias sociales.