Revolución Transgénica

Año 2103, el grupo armado FAS (Frente Armado Separatista) se había apoderado de los territorios comprendidos desde la península del Yucatán hasta algunos pequeños bastiones restantes que delimitaban la fragmentada frontera entre México y Estados Unidos, Este y Oeste. La guerra comenzó hace ya unos años, cuando en Estados Unidos se produjo una guerra civil entre demócratas y liberales, dividiendo el país en dos zonas, la Este y la Oeste. El grupo armado FAS se había formado por la radicalización de un gran sector de los ciudadanos de México al haber sido expulsados de Estados Unidos por una comisión formada por varios partidos ultra derechistas. Primeramente no suponían ningún problema, ya que se manifestaban pacíficamente, excluyendo algunos altercados producidos en estas protestas, pero cuando Estados Unidos se dividió, una pequeña parte del FAS se radicalizó, y empezaron a imponerse sobre todo en México y posteriormente a extenderse por los países que se encontraban al sur. La poca importancia que se le dio a la revuelta por parte de los países fue un gran error. Estados Unidos liberaba su propia guerra, y Europa no se sintió afectada hasta tarde, por lo que ningún país intentó aplacar al FAS. Todo empeoró cuando ocurrió la revolución genética, liderada principalmente por Asia. Pese a que se habían realizado transformaciones genéticas a vegetales y animales, nunca se habían hecho a humanos.

Cuando el experimento llevado a cabo por el premio nobel de la salud, Xien Shao, (en el que se alteraba la genética del ser humano para que este produjese más células madre y así recuperarse de enfermedades y daños al cuerpo humano con mayor velocidad) resultó positivo, muchos laboratorios particulares empezaron a desarrollar sus propias investigaciones.

Uno de estos laboratorios se encontraba en la región de Cancún, y estaban investigando la regeneración de los tejidos en el ser humano. Cuando el FAS se hizo con la zona, los científicos fueron obligados a seguir la investigación pero con una finalidad bélica y no puramente médica. Tras tres años de experimentos, que se cobraron miles de vidas de las personas que eran utilizadas como cobayas en estos laboratorios, el FAS logró lo que buscaba, la utópica inmunidad. El gen había sido modificado para que los tejidos se regenerasen con velocidad, las heridas de bala desaparecían en apenas diez segundos, los cortes, en quince, y las amputaciones, en veinte… Eran tan resistentes las personas a las que se les administraba este gen, que lo único que de verdad les paraba, eran las armas biológicas.

Tras haberle administrado este genoma a los soldados del FAS, avanzaron al norte, destruyendo con crueldad lo que nuestros antepasados habían forjado con sudor y lágrimas.
Empezaron a incidir en Estados Unidos, pero, tras haber hecho ensayos con armas biológicas, estos desarrollaron un gas, al que llamaron, “Gas cero”. Este gas era muy peligroso, ya que afectaba también al propio ejército estadounidense, formado por ambos países, que se habían reconciliado para acabar con la amenaza que les suponía el FAS a ambos.

La característica de este gas era que paralizaba el movimiento interno del ser humano, causando un efecto similar al que se alcanzarían con los 0 grados kelvin. Se podría decir que los desafortunados que respiraban este gas se quedaban inmóviles como la piedra, y al tiempo, al no bombearse la sangre, el organismo moría.

Independientemente de esta poderosa pero peligrosa arma, el FAS se siguió abriendo paso hasta el interior poco a poco. Sus laboratorios ya estaban a punto de conseguir un gen capaz de mantener al organismo vivo media hora sin recibir corriente sanguínea, pues esto es lo que duraba el efecto del Gas cero.

Un grupo de militares experimentados de Estados Unidos consiguió aprovechar una debilidad del FAS, el hecho de tener que modificar a todos sus integrantes con este nuevo gen. Consiguieron fabricar genes que acabasen con la vida del organismo en el que se alojaban a los pocos días de su implementación. Tras burlar el sistema de seguridad del laboratorio y haber hecho un cambio de genoma, los infiltrados huyeron del territorio enemigo.

Durante los siguientes días, se implementó el falso genoma capaz de conceder a sus portadores la prácticamente plena inmunidad, pero como se preveía, hizo un efecto contrario, acabando con muchísimas vidas. El ejército de Estados Unidos entró y arrasó por completo las instalaciones de las FAS. Cuando llegaron al laboratorio, encontraron toda la investigación.
¿Seguir los experimentos y llegar a la perfección en todos los aspectos, o destruirla y prohibir los transgénicos que no fuesen de finalidad médica en el resto del mundo?
Si, o no.
Una elección, un futuro.
El efecto mariposa.