Endovour 2200

Día 598 en la base espacial de endovour, hoy es 1 de enero de 2200, justo el día en el que tenía que acabar mis investigaciones y el día en el que supuestamente se acabarían los recursos. Desde niño nunca pensé en que llegaría tan lejos; es más, creo que todo empezó a los 11 años cuando el medico me hizo cerrar los ojos y me inyectó lo que llamaba él la cura del hambre ya que gracias a ella comías un 50% menos; lo que supuso un gran ahorro en casa ya que éramos 7 hermanos. Yo no era el mayor ni tampoco el pequeño sino el segundo más pequeño de todos. A pesar de ello pude estudiar y llegar a lo más alto en lo que me encuentro ahora.

Bueno, dejando aparte mi infancia. Me gustaría aclarar algunas cosas sobre le investigación que he realizado en la base durantes estos casi 3 años, podríamos decir ya. Tampoco quiero alargarme, así que seré lo mas breve posible antes de que venga el transportador espacial que en teoría vendría a recogerme. Este llega a las 11:00 hora lunar, así que me quedan unas tres horas. Me gustaría empezar por la empresa a la que he dedicado casi toda mi vida y para la que he conseguido grandes avances como la cura para todo tipo de ataques cardiacos y por lo que estoy aquí, la inmunidad al cáncer. Esta última es la que cambio el mundo y la vida de miles de personas, pero también la mía. No por la fama, eso no me preocupaba, si no por lo próximo que me encomendaron, por lo mismo que estoy flotando ahora en el espacio y por lo que estoy escribiendo esta carta.

El primer día aquí fue frío ya que el astronauta Harris no supo como activar la calefacción. Harris no se quejó ya que el era el único que tenia la piel tirotérmica; en otras palabras que no siente ni el frío ni el calor en un 78%. Pero menos mal que eso se arregló rápido, ya que la consiguieron activar al día siguiente desde el centro de mandos de la tierra. El primer año fue algo más que trabajo, diversión, ya que como en la empresa piensan que el espacio es inmenso pero a la vez aburrido teniamos la base llena de juegos y recreativos. El año se pasó volando y con pocos avances en la investigación pero sin sorpresas.

El segundo año fue el mejor en cuanto a trabajo pero el peor en cuanto a otras cuestiones. Todo empezó cuando Harris el hombre que no sentía el frío, preño a la astronauta Nicole; fue toda una sorpresa y también que tuvieran que abandonar la nave para que pudieran modificar correctamente al bebé para que pudiera sobrevivir mas de una semana en la tierra. Ya quedábamos 3, de los cuales lo único que hacían era presionarme con mis investigaciones en las que, siendo sincero, avanzaba lo que es poco, muy poco. Bueno, estos tres compañeros de expedición o como les queráis atribuir duraron en la nave bien poco. Luis que era el que se encargaba de un experimento relacionado con la botánica, al que conocía bien poco, decidió probar sus experimentos con él mismo; cosa que no resulto muy bien. Seguramente él pensaba que pasaría algo alucinante como en esas películas de súper héroes que se hacían en el siglo pasado. Después de estar un mes consumiendo lo que llamaba él el purificador ya que se supone que con ese tipo de planta conseguía que sus pulmones consiguieran más oxigeno. Pero no, lo único que consiguió fue obstruirlos llevándolo a la muerte.

Dicho esto y saltándome cómo esos dos tripulantes abandonaron la estación, quiero llegar al final de todo esto ya que todo este tiempo he estado trabajando en la solución para todos los viajes espaciales y la vida en el espacio. La modificación humana, la cual nos permite salir al espacio sin la necesidad de oxigeno o de respirar. Pensaba que sería algo imposible pero… creo que al final lo logré. No quiero volver allí abajo sin haber logrado el éxito otra vez; así que el científico Luis me ha estado suministrando los fármacos y vacunas en los que estuve trabajando. Por eso esta carta, ya que voy a salir ahí fuera a comprobarlo con mis propios ojos, así que si estáis leyendo esto la investigación fue un absoluto fracaso.