Meta Formars

En el año 2063, los humanos llegaron a Marte en una nave espacial de colonización puesto que se habían encontrado signos de vida ademas de agua y oxígeno. Pero cuando llegaron allí, los meta formars les atacaron. Se trataban de una especie de insectos, como unas cucarachas, pero con forma humanoide y unas características físicas impresionantes, pero como las cucarachas e insectos en la tierra, sin mucho cerebro.

Muy pocos volvieron de este viaje, pero los que lo hicieron trajeron consigo una enfermedad incurable y con una tasa de mortalidad del 100% además de ser bastante infecciosa. Debido a esto y a otros factores que no os voy a contar porque son de alto secreto, decidieron ir en contra de la naturaleza y crear un ejercito de soldados capacitados para acabar con estos insectos marcianos y conseguir una cura para dicha enfermedad. Nos caracterizamos por ser de los muy pocos que pueden salir vivos de la operación que se requiere para poder conseguir este poder (1 por cada millón de personas) y ser algo excéntricos, pero eso es lo de menos.

Y aquí es donde entro yo, un caso especial. Yo, al ser hijo de dos personas que poseen este poder, nací con él. Por ello soy tan especial, y por eso me han estado preparando toda mi vida para esto. Pero bueno, dejaré de hablar de mí por un momento y me centraré en el poder, que seguro que estáis ansiosos por saber de qué se trata. Pues bien, este poder se trata ni más ni menos que el desarrollar por un periodo de tiempo limitado y gracias a un suero creado para esto (yo, al haber nacido con ello no lo necesito, pero estas en esa forma, a la que llamamos "trance", consumo mucha energía y aunque me recupere rápido, también tengo un limite de tiempo) las habilidades de diferentes animales. Mi caso es el del escarabajo rinoceronte, que es el más fuerte de los animales terrestres. Puedo levantar 850 veces mi propio peso sin sufrir daño alguno, lo cual hace mi cuerpo muy resistente a los golpes, que es lo mejor contra los meta formars.

Bueno, llegados a este punto, creo que podemos empezar con lo interesante, empezaré por cuando llegábamos a Marte.

Nada más entrar en la órbita marciana, fuimos atacados por los meta formars, los cuales, guiados por un líder, habían planeado un ataque inesperado para pillarnos desprevenidos y acabar con nosotros. Y casi lo consiguen puesto que acabaron con más de la mitad de nosotros. Aunque yo en ese momento me creía Dios por poder usar mi poder sin suero porque habían acabado con las reservas que teníamos para unos 10 años. Tras esto, acabamos haciendo un aterrizaje de emergencia porque también habían dañado los motores, pero eso fue lo de menos porque cuando aterrizamos, miles y miles de ellos nos estaban esperando y, allí, fue donde todo empezó y terminó.




Cuando salimos todo empezó a volverse rojo. Mientras peleaba y mataba metas (así los llamo yo) veía como mis compañeros caían y cómo los descuartizaban porque no parecían satisfechos solo con matarlos. Mientras hacían esto, notaba como me miraban con esa sonrisa endemoniada que siempre tenían pareciendo disfrutar de lo que hacían.

Esto se alargo durante unas horas, porque cuantos más de nuestros compañeros sucumbían al inmenso poder de los metas, el odio hacia ellos nos motivaba a matarlos y debido a esto nuestra fuerza aumentaba (cuando recuerdo esto que os acabo de contar me acuerdo de un antiquísimo anime que es realmente bueno llamado "Bola de dragón" que cuanto más se enfadaba más aumentaba su poder). Al salir el sol (se me había olvidado comentar que era de noche, lo siento XD) los metas se retiraron, porque son nocturnos, lo que nos vino muy bien para descansar y reponer fuerzas mientras esperábamos a que la nave de apoyo llegase para poder tener más hombres con los que combatir.

Cuándo llegaron, pudimos plantarles cara como pudimos y logramos salir vencedores. ¡¡Eeeehhhh!! Sé que se está haciendo muy aburrido este micro relato pero como no lo puedo extender más, he reducido notablemente la historia para que pueda ser válido. Así que no os quejéis y si queréis saber detalladamente la batalla con sus partes épicas y toda la sangre ya me avisareis. Pero a lo que íbamos, los 100tíficos lograron crear una cura para poder combatir la enfermedad que había en la tierra y gracias a eso pudimos volver y salvar incontables vidas, lo cual es realmente reconfortante al final del día.

Y con esto y un bizcocho se acaba este micro relato y probablemente me pongan un ocho.