TAN SÓLO SEIS AÑOS

Solo era un niño con mucha ilusión que quería de mayor quería astronauta. La gente me solía decir ‘Con seis años, no iba a cumplir nada en esta vida’. Yo tenía claro lo que quería ser. Después de haber estado años aguantando lo que la gente me decía, llegó el día en que ya no puedo aguantar más y revente. Un hombre se me acercó y me pregunto mi edad.
-Diez años
-¿Qué te pasa?- me preguntó
-Quiero ser astronauta y llevo muchos años aguantando que la gente me diga que no lo voy a conseguir. ¡Estoy cansado!... –le dije, cuando me di cuenta que tenía una grabadora en la mano me calle y me fui.
Faltaban pocos meses para cumplir mis once años, entre a Facebook y mire las publicaciones, vi grabación y un comentario que ponía NIÑATO. Me pare a escucharlo, en ese momento mi cabeza reacciono de una forma en la que yo no era.
‘Me llamo Alexander y tengo casi once años, llevo desde los seis años que quiero cumplir mi sueño y lo cumpliré. Con seis años como me decíais ya se lo que quiero ser. ¿Es algo malo saber lo que uno quiere ser? A mí me parece que no. Ser astronauta es lo que muy poca gente puede llegar a ser, ya que pensamos que no sirve de nada y te pasas meses sin ver a la gente cuando vas al espacio. En muchos trabajos hay gente que se pasa meses y meses sin poder ver a su familia, el problema es que como soy un niño sin estudios aun pensáis no llegare a nada.’
Después de haber conseguido mi graduación y al ver que mis estudios de la eso me habían ido tan bien, me fui para el bachillerato científico. Recuerdo el primer día que entre por la puerta de mi nuevo colegio, Santiago Morera, como si fuera hoy mismo. Entre muy ilusionado y con muchas ganas de empezar a aprender cosas nuevas. Al empezar a dar la clase no entendía casi nada, pero a medida que iba pasando el tiempo ya lo entendía.
El día de mi cumpleaños, cumplía ya mis dieciocho años, era el día de mi graduación que acababa el bachillerato. Yo quería seguir siendo astronauta, y seguí mi carrera. Yo seguí mis estudios y me iba todo muy bien. Eche un curriculum y me llamaron cuando de repente me dicen:
-Te llamamos de EFSA ¿Eres Alexander?
-Sí, soy yo.
- Nos gustaría que vinieras el día diez de enero para hacerte una entrevista y también unas pruebas a Barcelona.- me dijo.
-Vale, ningún problema. Allí estaré, gracias por llamar.- Dije con mucha educación y agradecimientos.
Ese diez de enero cuando me levante a las diez, me duche y me fui de camino a Barcelona para hacer la entrevista. Una vez cuando llegue:
-Hola soy Alexander y vengo a hacer una entrevista.
-Sí, sí. Siéntese aquí que ahora le atendernos.- me dijo.
Cuándo acabe la entrevista, no me dio tiempo a salir por la puerta cuando me sonó el teléfono. Vi que era el número de EFSA y lo cogí. Me dijeron que si quería ir el día veinte de marzo al espacio para seguir investigando sobre mi carrera ya que les había gustado mucho como era y todo lo que sé, yo por supuesto que dije que sí.
Día tras día, momento a momento, todo el tiempo que iba pasando, yo cada vez estaba más y más contento. Iban pasando los días y yo cada día me preparaba más y más para irme al espacio. Se acercó el día para que nos íbamos al espacio, cuando sólo faltaba una semana para salir, nos pusimos a mirar el tiempo o si había algún meteorito. De repente fue cuándo mi jefe y yo nos pusimos a analizar el espacio y nos dimos cuenta de que sobre ese mismo día alrededor de la tierra pasaba un meteorito. Esperemos dos días más para haber que pasaba en la situación y sí, es cierto, el meteorito se iba va acercar a la tierra entre los días veinte y veintiuno. Me lleve una desilusión cuándo acabé de saber que no podía ir al espacio ya que corría un riesgo muy grande.
Acabé cumpliendo mi sueño de ser astronauta e ir al espacio. Desde que cumplí mi sueño me acordaba de toda esa gente que me decía que no iba a cumplir mi sueño y solo era un niñato caprichoso, eso me hizo ser cada vez más y más fuerte hasta llegar al punto que he llegado. Si a alguien le tengo que agradecer algo es a mis padres ya que han estado ahí en todo momento, y a todas esas personas que me decían que no iba a ser nada en este mundo.