Kilómetros de Radiación

Era el año 1945, estaba junto mis compañeros en el frente del campo de una guerra, ambos bandos estábamos muy igualados, ni uno ni otro avanzaba terreno.
De mi grupo no sobrevivieron muchos, solo yo y dos más junto con los que estaba intentando sobrevivir a la locura y la muerte de la guerra. Haber visto como nuestros compañeros moría de un modo tan brutal y devastador, nos había creado un trauma que teníamos que superar si queríamos seguir viviendo.
Ese día nuestro capitán murió a causa de una bala enemiga; mis compañeros no se podían organizar bien, por ello decidí tomar el mando para que pudiéramos sobrevivir todos juntos i volviésemos a casa.
El mismo día que perdimos a nuestro capitán, decidí hacer una incursión al campo enemigo y conquistar terreno junto a mis compañeros y otros más. Así que justo cuando anocheció empezamos la marcha hacia el campo enemigo, nadie estaba preocupado pues lo que hacían lo hacían por salvar a sus familias que sufrirían si no ganaban esta guerra.
En la incursión de esa noche, conseguimos matar a muchos enemigos, así conquistando terreno; eso sí, tras dominar más terreno conseguí que ningún soldado que me acompaño muriese en esa batalla.
Cuando se hizo de día, avisamos a los demás soldados para que se instalaran en la zona que era aliada des de la incursión. Cuando ya se instalaron decidimos que a la noche celebraríamos esa victoria, de haber conquistado una base enemiga.
En la noche, todos bebimos licor y carne (cosa que no nos podíamos permitir si no era ocasiones especiales), todo parecía ganado ya, hasta que paso un avión enemigo por encima nuestro. Pensamos que era un avión que vino a observar como estábamos organizados, pero al rato lamentamos haber conquistado ese lugar.
Cuando parecía un avión inofensivo de observación, vimos que soltó algo, como un misil pequeño i solitario. Nos alejamos todo lo que pudimos y, en nuestras mentes pensábamos: “será solo una bomba para asustar-nos, no hay preocupación alguna”. Muy equivocados estábamos en ese momento.
Cuando toco tierra, una onda expansiva grande y rápida nos alcanzó, era muy abrasador el gas que expulsó, pude observar en ese momento como la piel de mis compañeros se derretía al igual que la mía.
Lamentándolo toda mi vida, fui el único superviviente a ese ataque enemigo, el cual según me han explicado trataba de una nueva arma jamás conocida por el ser humano.
Ahora que tengo mucho tiempo libre, lo he dedicado a escribir mi propia historia de la guerra y la aparición de esa nueva arma. En la actualidad ya han descubierto que es, según parece es una bomba atómica, compuesta por elementos radioactivos y temibles para las personas.
Este relato lo hago en honor de aquellos soldados que lucharon junto a mí, y que lamentándolo toda la vida murieron en la guerra.
Firmado por:
Ryu Nagasaki, ex soldado de la armada japonesa.