La gota

Empecé mi vida en el cielo, hice muchas amigas, cada una de nosotras éramos diferentes, cada una teníamos un diámetro diferente.
Nos notábamos muy ligeras pero cada segundo, cada minuto, y cada hora que pasaba sentíamos que desaparecía esta ligereza y cada vez nos sentíamos diferentes cada momento que pasaba hacía más frio, y de repente empezaron a caer todas mis amigas. Yo pensé que nunca más nos volveríamos a ver, y de repente empecé a caer al vacío, el aire me llevaba de una parte a otra, estaba al lado de muchas amigas mías y caíamos a la misma velocidad, hasta que llegamos a un destino, choque tan fuerte contra el suelo que salpique. Caí en el pico de una montaña, casi no había oxígeno, entré en un rio y todas mis amigas y yo formábamos un gran grupo y bajábamos a gran velocidad y nada se nos resistía, nos lo llevábamos todo por delante, ramas, piedras, arena… todo lo que se ponía per el medio. Llegamos a un sitio gigante había muchas como nosotras pero eran diferentes. Hacía mucho sol entonces muchas de nosotras nos empezamos a evaporar y luego condensarnos éramos como una gran masa de humo blanco de una forma irregular, el vapor de agua nos había hecho crear esa especie de humo que era una nube. Nos aligeramos y nos íbamos desplazando por todo el cielo, nos cruzábamos con muchas nubes y cambiaba nuestra densidad hasta un punto que volvimos a caer pero ahora entonces de ir por un rio por el exterior fuimos por un rio que pasaba por dentro de una montaña gigante y todo estaba oscuro no se veía nada, lo único que se veía era una esfera al final del rio que entraba un poco de luz y cada vez nos acercábamos un poco más. Hasta que llegamos y desembocamos un océano gigante el océano pacifico, luego otra vez el mismo ciclo. Lo cierto es que era el ciclo del agua, todos los días, todos los meses y todos los años hacíamos lo mismo. Empecé a pensar y a pensar hasta que llegue a una conclusión, que era una pequeña y diminuta gota de agua.