Apriende a ser fuerte

Un buen día en Mali un grupo de periodistas fueron a buscar información sobre la pobreza y la vida en un tercer mundo. Un periodista llamado Héctor hizo una foto a un niño de 3 años que estaba en un parque jugando con sus amigos después de salir del colegio. Este pobre niño tenía un bulto en el ojo, lo tenía muy hinchado. Después de dos días, esta foto fue colgada en el diario nacional de España. Una agencia de adopción le afectó muchísima aquella imagen y decidieron ir a buscarlo para saber que enfermedad tenía.

Dos semanas después, dos trabajadores de la agencia fueron a Mali a buscarlo, en la capital de este pobre país. Al final lo encontraron. Primero de todo prendieron la decisión de llevarlo al hospital de la capital, se hablaba que era un buen hospital. Una vez allí, esperaron 5 horas a una sala con los trabajadores de la agencia i la madre del niño llamado Rek de 11 años. Al final les atendió un médico, les dijo que era un murado que se había dado un golpe y se marcharon del hospital. Ana i Alex, los dos trabajadores, no se les veía muy convencidos de que fuese solo un golpe. La madre del niño les dijo que estuvieran tranquilos que no era nada y gracias por preocuparse.

Un mes después, llegó un mail a la agencia de adopción. Esta carta se trataba de una familia de Mali, la misma que fueron a ver hacía un mes, el mail decía que viniesen urgentemente a Mali porque el bulto del ojo del niño había incrementado mucho. La agencia volvió y se lo llevó en Barcelona para saber exactamente que tenía. No le extrañaba que en un país tan pobre tuviesen aquel tipo de médicos.

Primero de todo fueron al hospital Clínico de Barcelona. Un hospital muy famoso. Una vez allí les dijeron que se trataba de un tumor, una leucemia. Rek, su familia y la agencia se comprometieron a llevar a cabo el tratamiento para llevar a cabo la enfermedad. Para tener un mejor tratamiento especializado en niños con leucemia, el hospital clínico les dijo que sería mejor que fueran a Sant Joan de Déu, un hospital para niños.

Una vez allí en Sant Joan de Déu, volvieron a hacer un tac y se trataba de un tumor que se manifestaba en muchas partes del cuerpo. Pero el gran problema era que para realizar el tratamiento se necesitaban células compatibles con las de su cuerpo. Primero de todo fueron a buscar a sus hermanos que podrían ser una solución buena para dejarle células compatibles ero hubo un problema y era que no dejaban pasar células así como así y era un proceso muy largo porque la policía no dejaba. La familia de Rek, preocupada, no encontraba solución, él se estaba muriendo. El hospital les dijo que uno de cada un millón de personas tenía esas células. Estuvieron 3 meses buscando las malditas células. Al final las encontraron. Se sintieron muy satisfechos con el trabajo y Rek empezó a hacer el tratamiento. Fue todo bien i correctamente, se sanó al cabo de 8 meses. A pesar de todo, todo un éxito.

Ahora Rek tiene 24 años, es ingeniero y vive en Barcelona. Ha hecho un libro sobre su enfermedad y ha tenido un verdadero éxito.