Elegía a los que no volverán

El día está triste, ¿Qué tendrá el día?
Andas, hablas, escuchas, lloras, sueñas, ríes, pero sin ella, aunque siempre pensando en ella. Andas y piensas: ¿La gente lo sabrá? ¿Notarán mi cara? ¿Serán conscientes de que el mundo sigue siendo el mismo aunque con menos esencia ya que falta ella?
Hablas de la vida y de la muerte como si fuera un juego, como si pudieras controlarlo, pero realmente, ¿entiendes los dos significados? ¿Vida? ¿Qué es la vida? ¿Esperar a que llegue la muerte? O ¿Qué es la muerte? ¿Volver a nacer? No lo sé pero lo que creo es que para morir se debe entender el significado de vivir. Escuchas y reflexionas, oyes problemas de la gente que en su momento te parecían grandes agujeros negros, ¿pero que es ahora mismo? Ahora mismo son agujas en pajares. Lloras sin saber porque, a veces por felicidad otras por tristeza pero a la fin ¿Por qué? ¿Para que vuelva todo aquello que ya no está? Sueñas, sueñas en que no se vaya, en que vuelva, pero mas que nada porque estas en un sueño, en una gran pesadilla de la vida, en el mismo túnel que te encuentras antes de despertar. Y ríes, ríes…
No sé qué pensar, ¿Quién lo sabe? Solo sé que no lleva ni un día con él y aquí abajo ya se la echa en falta, pero no vale llorar, no sin sonreír primero y recordar todo lo bueno que nos ha dejado aquí, todas esas sonrisas que nos ha sacado y todas aquellas reflexiones que nos ha aportado. Ahora mismo es como una estrella fugaz, esos meteoros, intensos flashes de luces que se mueven producidos por pequeños trozos de rocas interplanetarias y escombros colisionando e incendiándose al entrar en las capas altas de la atmósfera terrestre, como aquellas cometas que las ves, pides el deseo y no vuelven jamás, pero tu deseo queda allí, igual que su presencia. Ella se va, pero su presencia nunca, ya que nosotros somos parte de ella. La gente dice es ley de vida ahora ella descansa en paz y no sufre mas. Muy bien, pero nosotros también estamos aquí y aunque sepas como terminará todo, asumirlo cuesta y nuestro corazón no está en paz. Pero ¿Por qué? Tampoco tenemos con quien enfadarnos…
Un día me dijeron, no lo puedo asumir, y yo contesté ¿sabes porque la gente no lo puede asumir? Porque tiene miedo, miedo a olvidar, pero eso nunca, nunca, ¿y sabes porque? Porque asumir es llorar el dolor con alegría y quedarte con lo bueno, con aquello que te hace feliz. Pero tiempo al tiempo, no hace falta asumir con un día.
El día está triste, ¿Qué tendrá el día?
El día no está triste, tú lo ves triste, tu acompañas al día, tú lo quieres ver triste porque tu corazón está oscuro, ha anochecido, pero tranquilo, renacerá, volverá a aclarecerse, algún día, pero con ella, siempre con la ayuda de su presencia. Siempre con esa sonrisa que ella le dedicaba a la vida, y que ahora tú, le dedicas a ella.